Por Florencia Lara
29 marzo, 2022

El trabajador de Rappi pensó que el pedido sería cancelado ya que el cliente no contestaba los mensajes, hasta que llegó y se llevó el pedido sin saber que solo encontraría la mitad de su comida.

Al pedir delivery de comida al hogar una de los mejores momentos, es cuando el repartidor toca el timbre, y por fin las personas pueden matar esa hambre comiendo unas ricas papas fritas y una enorme hamburguesa. Eso justamente quería un chico de La Plata, pero jamás pensó que su comida desaparecería.

EL Día

Bruno, un hombre de La Plata, Argentina, utilizó la popular aplicación de móviles, Rappi, para hacer un pedido de bizcochos y pasteles durante la noche a su departamento. Pero, por más que esperó y esperó, se percató que su encargo estaba demorando más de lo usual y comenzó a preocuparse.

El repartidor, al llegar al edificio tocó el timbre de su cliente. Este, entusiasmado por por fin poder disfrutar de su pedido, bajó rápidamente. Al abrir su encargo ya en su apartamento, notó que no venía toda la comida que había ordenado y que incluso faltaba más de la mitad.

EL Día

Astutamente, el cliente revisó las cámaras de seguridad del edificio y quedó impresionado cuando descubrió la verdad. En el clip se apreciaba al repartidor justo fuera del edificio del hombre comiendo el pedido de Bruno.

El cliente encaró al repartidor y decidió denunciar la situación a la aplicación de delivery, pero, el repartidor no reaccionó bien frente a esto, lo que terminó con amenazas hacia Bruno.

“Lo peor de todo es que no tengo una sola respuesta del soporte y el pibe ya vino dos veces a amenazarme para que no lo denuncie en la empresa. Medio pedido se robó”.

Bruno a El Día.

Pero, el repartidor decidió defenderse en los medios de comunicación de su localidad. El joven justificó el hecho, ya que su cliente demoró mucho en salir, por lo que dio el pedido por cancelado. Luego le dio hambre y simplemente se comió lo que había dentro de la bolsa.

EL Día

“El cliente no atendía, no dejó su número de departamento, le escribí y no contestaba. Lo daba por cancelado y encima cuando pasa eso le tengo que pagar”.

Repartidor a El Día.

Bruno, sin encontrar productiva la respuesta de Rappi, decidió denunciar el hecho a través de redes sociales, para advertir a las demás personas. El repartidor rechazó la acción ya que él dice ser inocente.

“El flaco aparece más tarde, cancela el pedido y se lleva igual los bizcochitos. No es justo que me escrache, cuando él también tuvo su parte ya que igual se quedó con la comida”.

Repartidor a El Día.

Finalmente tanto Bruno como el repartidor se llevaron un amargo momento por la comida.