Por Lucas Rodríguez
19 mayo, 2020

Si alguna vez te preguntase por qué el que compraste no se parecía a los preparados en los locales, aquí está el secreto.

Starbucks llegó a la tierra con un concepto que ya era revolucionario de por sí mismo: ofrecernos cafés para llevar. Al contrario de la noción tradicional del café, que involucraba sentarse y disfrutar del momento, la marca inspirada en Moby Dick (¿qué? ¿No lo sabías?) entendía que el mundo moderno muchas veces no nos da el tiempo para dedicar una tarde a una rica y calurosa taza de café. A veces necesitamos ese poco de energía extra para poder llevar a cabo nuestras tareas. 

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El equilibrio era no sacrificar el gusto y el sabor, a cambio de la inmediatez. Eso no fue problema para ellos. Ahora, cuando decidieron preguntarse qué ocurría si intentaban ir un paso más allá, fue cuando todo cambió. Starbucks introdujo sus bebidas de café frías y mezcladas con otros dulces y el mundo dejó de ser lo que era antes.

@rubi_shihtzu

La palabra frapuccino entró a nuestro léxico como un sinónimo de «placer líquido y absoluto». No hay persona cuya boca no se derrita pensando en uno de estos. Las variaciones han llegado a ser infinitas: algunos juran en el altar del que incluye el syrup de calabaza, otros se mantienen fieles al tradicional.

@iambibzz

Solo una cosa nos molestaba: los que vendían embotellados, no se parecían en nada en los que nos hacían en los mismos locales. Algo estaba saliendo mal. Dado que el sabor era similar, a pesar de que la textura era la incorrecto, seguimos adelante.

@lobbowastaken

Resulta que estábamos haciendo todo mal. Nos habíamos saltado un paso. El secreto estaba en hacer uso de nuestra capacidad para la paciencia, algo nada sencillo cuando tenemos cafeína en la sangre y las ansias por un frapu en la boca. Siguiendo las instrucciones de este breve video, te darás cuenta que bastaba con meter la botella al freezer por algunos minutos. 

Ese simple paso corregía el problema. Tu frapuccino salía algo congelado, con esa textura granizada que tanto disfrutamos y anhelamos. Siempre fue algo fácil. Pero con un enemigo tan difícil de derrotar, y que vive tan cerca nuestro, en la impaciencia, esta nunca iba a ser una batalla que lucháramos a favor del viento. No nos des las gracias a nosotros por ayudarte a ganarla. Agradécele a las generosas personas de TikTok, siempre dispuestas a enseñarnos la manera correcta de vivir nuestras vidas.