Por Catalina Maldonado
2 octubre, 2020

El local está ofreciendo una opción que realmente ha logrado engañar a todos sus clientes. Si bien algunos lo miran con rechazo, luego de probar el helado de vainilla con salsa de fresa, quedan fascinados.

Lo que a los ojos se ve algo, otros sentidos como el gusto, sienten algo totalmente distinto. Eso es lo que la heladería alemana Fontanella ha querido lograr con su nueva y más novedosa propuesta que nace a partir de un plato italiano.

Si eres amante de la pasta con salsa de tomate, no te podrás resistir a la tentación de verlo pero al probarlo, sentir que un suave helado de vainilla con salsa de fresa. Su nombre es Spaghettieis y tiene toda una ciencia detrás para lograrlo.

Eis Fontanella Eismanufaktur Mannheim

El creador de este curioso postre es Dario Fontanella, quien es el dueño y maestro heladero detrás de Eis Fontanella Eismanufaktur Mannheim, quien contó a través de una entrevista con el programa Great Big Story, el nacimiento de la pasta con sabor a helado. 

A través de un proceso donde envía el helado de vainilla a una prensadora para crear hebras individuales, logra formar los spaghettis. Luego se remata la ilusión con una salsa de fresa que parece marinara y “queso parmesano” que realmente es chocolate blanco rallado. 

Además, Fontanella contó sobre la historia de su familia con los helados y la reacción que tuvieron algunas personas cuando probaron por primera vez este novedoso invento:

“Los niños se sorprendieron, algunos lloraron. Algunos tenían la cara alargada porque esperaban helado, pero vieron pasta”.

–contó Dario Fontanella a Great Big Story–.

Eis Fontanella Eismanufaktur Mannheim

Sin embargo, y a pesar del malentendido que quizás muchas personas se llevaron con el helado, el invento Fontanella ha demostrado ser muy popular: “No necesitas tenedor para comer este plato de espaguetis. Bastará con una cuchara. Y eso es porque en realidad no son espaguetis. Son Spaghettieis: fideos de helado de vainilla cubiertos con salsa de fresa y virutas de chocolate blanco”.

El mundo se trata de apostar y creemos que esta es una propuesta atrevida, pero que logra conquistarnos. ¡Deseamos uno!