Por Lucas Rodríguez
3 enero, 2019

Ningún niño se quedará sin su desayuno.

Cerca de la navidad, en Estados Unidos las temperaturas pueden bajar bastante. En la ciudad de Montevallo, Alabama, la presencia de heladas y niebla forzó a la escuela elemental de esa ciudad a retrasar su apertura por dos horas. Desgraciadamente, esto significaba que muchos niños de bajos recursos no iban a poder recibir su desayuno.

Pero Wayne Price, el conductor del bus escolar, no se iba a quedar de brazos cruzados viendo esto. Antes de ir a recoger al primer estudiante, Price pasó por McDonalds, donde encargó más de 50 McMuffins y otros dulces para los niños que transporta cada día. 

Facebook: Montevallo Elementary School

El chofer fue rápidamente celebrado por la escuela para la que trabaja, además de su historia difundida por redes sociales, donde se le tildó de héroe. 

Además de conducir el bus escolar, Wayne Price realiza una serie de actividades benéficas y es un pilar fundamental de su comunidad. Es mentor de varios grupos de ayuda a jóvenes y organiza viajes de ayuda solidaria a las reservas indigenas navajas. Lo que lo motiva es su fe, la que ve reforzada al hacer felices a los niños con los que trabaja. 

Facebook: Montevallo Elementary School

Un representante de la escuela elemental Montevallo señaló al sitio Today que los datos de la escuela para el 2018-2019 muestran que cerca de un 75 por ciento de los niños que atienden la escuela participan en el Programa Nacional de Comida en los Colegios (National School Lunch Program), incluyendo desayunos. 

Para muchos estudiantes una helada significa que no van a poder comer. Habla maravillas del carácter de Pryce el que haya estado consciente de ello

–Allison Campbell, directora de la Escuela Elemental de Montevello

@McDonalds

El mundo necesita más gente como Wayne Price.