Por Catalina Maldonado
15 julio, 2021

Siendo especialista en postres desde hace cuatro años, Tatiane olvidó la entrega de un pastel debido a la muerte de su padre y la gravedad de su abuela. Pero pese a todo, la mujer se comprometió y entregó el pedido ante el reclamo de la clienta.

Cuando hay responsabilidades, nadie puede eludirlas, pero también sabemos que existen contextos o situaciones que sobrepasan todo aquello pendiente. Sobre todo cuando se trata de la pérdida de un ser querido.

Sin embargo, la repostera Tatiane Areco, de 36 años, demostró que a pesar de estar de luto por la muerte de su padre, y al mismo tiempo, estar resolviendo las hospitalización de su abuela, trabajó de todas formas por entregar su pedido pendiente. 

Tatiane Areco

Tatiante es pastelera hace cuatro años y siempre ha sido muy organizada con sus clientes. Asegura tiene un calendario, donde se programa para cumplir con todos sus pedidos. Sin embargo, este pastel justó llegó cuando su vida estaba en un caos y simplemente lo olvidó. 

“He estado trabajando en esta área durante cuatro años. Tengo todo escrito en mi calendario, nunca dejé de entregar un pedido. Y esta persona que pidió el pastel era un antiguo cliente y creo que es exactamente por eso podría entender la situación, pero exigió la entrega de todos modos. Estaba nerviosa cuando fui honesta y le expliqué sobre mi padre, mi abuela y solo le pedimos tiempo para entregar el pastel”. 

—dijo Tatiane Areco a G1—.

La mujer había pedido un pastel de Spider-Man y había sido agendado por Whatsapp, pero Tatiane no lo recordó si no hasta que la clienta llegó a su casa para exigir su pedido.

Tatiane Areco

“Me asusté este fin de semana, cuando llamó al timbre. Para ser honesta, cuando la vi, me imaginé cualquier cosa, menos que ella fuera a hablar sobre el pastel. Me acerqué a ella y me dijo: ‘Hola. Vengo a buscar la tarta’. Y luego volví a buscar mi celular y encontré la conversación que ni siquiera recordaba “, comentó.

Al ver el mensaje, realmente habían conversado sobre el pastel, por lo que la clienta se molestó mucho al saber que su pedido no existía: “Ella estaba muy nerviosa en ese momento, muy enojada, diciendo que también perdió gente por la enfermedad, pero no dejó de cumplir con sus compromisos”, recordó.

Con ese panorama en frente, Tatiane no se rindió y llamó a varios panaderos para lograr el pastel deseado. Con mucho esfuerzo, ayuda de otros profesionales y manos extras, lograron un complicado montaje en el tiempo esperado.

Tatiane Areco

Finalmente, Tatiane llevó el pastel a la fiesta de cumpleaños ya en marcha: “En ese momento, la clienta me trató con respeto. Solo digo esto porque esperaba más comprensión, principalmente, por ser un antiguo cliente. Si fuera alguien extraño no diría nada, pero es alguien con quien siempre estuve hablando y pasar por este duelo entre padre y abuela no es fácil”.

Pese a que la mujer pudo cumplir sus obligaciones, creo que es una lección para que todos entendamos el contexto y apliquemos la empatía.