Por Camilo Morales
1 abril, 2021

La necesidad lo mueve, pero hay quienes ya andan buscándole ayuda. Dijo que con el COVID-19 ha bajado un poco la frecuencia de sus clientes.

Con la pandemia de coronavirus azotando al mundo muchas personas se vieron obligadas a dejar sus trabajos habituales y tener que experimentar en otros rubros. Así también, además de la crisis sanitaria que provocó el virus, se generó una crisis económica y algunas personas que ya eran vulnerables antes de la pandemia empeoraron su situación financiera. 

Uno de esos casos es el de la tercera edad, población que tiene muchos obstáculos para poder salir adelante, sobre todo porque hay países en que las leyes no les favorecen mucho. Eso ha obligado a muchos ancianos a tener que volver a trabajar porque con sus jubilaciones no les alcanza para poder sobrevivir. Menos en pandemia, en donde las cosas se complica aún más.

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Algunos adultos mayores arriesgan su vida al momento de trabajar en pandemia, ya que son población de riesgo del virus. Esto quiere decir que si se contagian tienen más probabilidades de quedar hospitalizados y conectados a respiradores artificiales.

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Y don Jerónimo se ha convertido en un ícono de esa fuerza por querer salir adelante entre medio del complejo presente. Este hombre de 91 años ha tenido que poner en peligro su salud para poder generar un poco de dinero extra y así pasar sus días.

Según informó el medio Periódico Central, don Jerónimo se hizo conocido en redes sociales gracias a sus clientes que publicaron su fotografía para que los vecinos que viven cerca de su puesto de churros, papas fritas y frutas fueran a comprarle.

Periodico Central

Don Jerónimo sale todas las mañanas con su triciclo cargado de distintos productos envasados. Sin embargo, su producto estrella son los churros que hace con sus propias manos. Eso sí ha dicho que con el avance de la pandemia ha visto que sus clientes han ido bajando, por lo que ahora hay usuarios creando una campaña para poder ayudarlo.