Por Pamela Silva
10 junio, 2019

«No queríamos que fuera un funeral triste, queríamos que fuera alegre y alegre, como lo hubiera querido Perry», dice su hermana. Cuando muera, ya saben como quiero que sea mi ataúd 👆🏻

Perry Cardy era un hombre simple: Tenía tres hijos, trabajaba de lunes a viernes y los fines de semana se dirigía a su pub favorito a beber una buena cerveza con sus amigos. Por supuesto, no podía ser cualquier cerveza porque para Perry solo existía una sola: su amada Foster’s.

Lamentablemente, Perry falleció  después de que un criminal lo asaltara y le diera un golpe mortal en la cabeza, a pesar de que el hombre alcanzó a llegar al hospital no logró sobrevivir.

Y aunque fue una muerte que nadie esperaba que dejó a toda su familia devastada, sus seres queridos decidieron que no harían un funeral como cualquier otro.

Solent News

Porque Perry era un hombre alegre, entretenido, que disfrutaba compartir con sus familiares, amigos y compañeros de trabajo. Ser el alma de la fiesta, sobre todo cuando tenía una Foster’s a su lado -porque en serio, amaba demasiado esa cerveza-.

Así que su familia decidió revestir el ataúd de Perry con una impresión de una lata de Foster’s para que el hombre fuera enterrado en aquello que siempre amó.

“Creo que él se habría sorprendido y creo que habría pensado que era realmente divertido. Fue una despedida adecuada para él. Le encantaba una camiseta de Foster, esa era su bebida favorita. Fue mi idea tener la lata de Foster impresa en el ataúd, porque era la favorita de Perry y le encantaba estar con amigos y familiares en el pub.

No queríamos que fuera un funeral triste, queríamos que fuera alegre y alegre, como lo hubiera querido Perry. Tuvimos tantos comentarios encantadores en el funeral que decían que era una idea encantadora, que hará que la gente recuerde el funeral de Perry con pensamientos felices».

-Mandy Hunter, hermana de Perry.

Solent News

Tener la fortaleza de recordar a alguien por cómo fue en vida, lleno de alegría y celebrando sus años en esta tierra en vez de dejarse consumir por la tristeza no es sencillo, así que nada más que sentir admiración por la familia de Perry. 

Y agradecimientos, porque después de esto tengo claro como quiero que sea mi ataúd el día que muera.