Por Lucas Rodríguez
27 julio, 2020

Por medio de unas artísticas inscripciones en braile, una madre compartió el día de su hija de una manera en la que ella pudo sentirse la protagonista.

Cuando nos imaginemos a nosotros mismos convirtiéndonos en padres, todos damos por hechos que nuestros hijos nacerán saludables y con todas las capacidades disponibles para convertirse en grandes adultos. Pero la verdad es que la naturaleza siempre será la que tome la decisión final. No son pocas las personas que parten su viaje hacia la paternidad dando por hecho que todo saldrá de la mejor manera posible, para luego enterarse en las ecografías que algo anda mal. 

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La gracia del tiempo en que vivimos, es que no es necesario dar todo por perdido cuando nos enteramos que nuestro hijo no contará con todas sus capacidades. La tecnología ha evolucionado al punto de que hay artefactos para complementar las carencias de casi cualquier persona. Desde audífonos para los problemas auditivos, como incluso programas de aprendizaje diferenciado para quienes sufren de problemas cognitivos. 

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Por mucha y muy sorprendente que sea la tecnología con la que contamos hoy, nada de ello se podrá ni siquiera comparar al valor que el amor de los padres es capaz de entregarle a la vida de sus hijos. Especialmente en lo que se refiere a la preocupación de una madre, esto será lo que defina si ese niño o niña tendrá una vida normal dentro de todo. 

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Prueba de esto es una fotografía que fue compartida por Reddit, de una madre que decidió que para el cumpleaños de su hija ciega de nueve años, le prepararía no solo algo delicioso, sino que algo cargado de mensajes que la ayudarían a recordar que aunque no pueda ver a quienes la aman, estos siempre estarán allí para ella. 

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Las dos tabletas de chocolate era del tamaño de un individual de mesa. No solo se veían apetitosísimas, sino que además iban decoradas con dos mensajes en braile, el alfabeto de los ciegos.

Reddit: mack3r

Una tableta decía «Te Amo», mientras que la otra decía «Feliz Cumpleaños». Ambas fueron muy apreciadas con la niña. Sin embargo, seguían siendo mensajes escritos en enormes barras de chocolate: no iba a pasar mucho tiempo antes de que ella se lanzara a devorarlas.

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Pero no importaba. Fuera que la usara para leer su mensaje o para sentir esa dulce sensación que los expertos han llegado a comparar al enamoramiento, su hija tuvo un cumpleaños repleto de goce y amor. No queremos ni imaginar cuánto chocolate tomó esa preparación, pero estamos seguros que si le preguntáramos a la madre de la niña, nos diría que solo fue el suficiente para representar el amor que siente por ella.