Por Pablo Román
11 mayo, 2018

Expectativas versus la realidad.

Es chistoso, pero nunca pensé en convertirme en vegetariano. Era de esos que se decían llamar carnívoros, beber cerveza y escuchar Slayer las 24 horas del día. Ahora, sólo una de esas cosas cambió. Y los más difíciles fue superar el estereotipo del mundo relacionado con lo “viril” y “masculino” que encierra el mundo de la carne. Es decir, el hombre heterosexual come carne, pero  las verduras, aka ensalada, es lo femenino. 

Ahora que llevo 5 años “viviendo de ensalada”, puedo decirles varias cosas al respecto.

1. La carne se encuentra en la mayoría de los alimentos del día a día. Sólo mira los ingredientes y será inevitable, tienes que aprender a cocinar


2. Así es como llegarás, sí o sí, a algún desastre de tofu o soya

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3. Cuando comienzas a hablar del tema en todos lados, quiere decir que nunca más comerás carne


4. Te darás cuenta del extraño placer, o urgencia, que siente la gente por comer carne (o tocino)


5. Buscarás sustitutos  de carne, pero la verdad es que no querrás sentir su verdadero sabor


6. Es raro, pero todos creerán que tienes problemas de hierro


7. Y aún más extraño, de la nada todos son nutricionistas profesionales


8. Tu familia comenzará a preocuparse el doble por ti


9. Te darás cuenta de que varios restaurantes desconocen qué es ser vegetariano


10. Comerás pasta, ensalada o patatas fritas a cada local que vayas


11. Te darás cuenta de que las leguminosas serán tus nuevos aliados


12. Y las pizzas margherita se convertirán en un manjar


13. Te aburrirás de las miles de bromas para vegetarianos


14. Te cansarás de explicar por qué te “convertiste” en uno


15. Descubrirás que las mejores personas no les importará lo que comes o pides para comer


16. Cuando descubras locales y recetas que te sirvan, por fin estarás contento de tu decisión