Por Antonio Rosselot
18 mayo, 2020

Si bien llevan 14 años viviendo en Baltimore, Jim Phelan y su esposa Kelly se niegan a olvidar su herencia irlandesa y, para sentirse un poco más cerca de casa, armaron un enorme bar inspirado en su tierra. Y cómo no, es un gran refugio para esta cuarentena…

Hace 14 años, Jim Phelan y su esposa Katie volaron desde su Irlanda natal hacia Baltimore (Maryland, EE.UU) para establecerse y comenzar una nueva vida al otro lado del Atlántico. 

Jim Phelan

Y si bien Baltimore tiene una importante herencia irlandesa en muchos de sus aspectos, Jim todavía mira con añoranza aquellos días tranquilos en la localidad de Stradbally, donde vivía antes de viajar.

Por lo mismo, junto a Katie decidieron que si no era posible ir nuevamente a su tierra, llevarían un trozo de su país directamente a su sótano. Ambos construyeron el Phelan’s Irish Pub, un bar típico irlandés con todo lo que se necesita para sentirse como si estuvieses tomando una cerveza en un pub del centro de Dublín.

Jim Phelan

«Cuando con Katie decidimos comprar una casa, dentro de lo que buscábamos era algo con un sótano abierto y ancho, que pudiese servir como lienzo en blanco para este proyecto».

Jim Phelan a The Irish Post

Además, Jim cuenta que otra de sus motivaciones principales para construir este bar fue la música, ya que es el miembro fundador y banjoista de una banda de rock celta local llamada The ShamRogues, en la cual Katie es una de las bailarinas.

Jim Phelan

Por lo mismo, este espacio grande en el sótano podía servir para múltiples propósitos. Katie y Jim no dudaron.

«Quería un lugar para relajarme con una cerveza, ella quería un espacio para practicar y la banda necesitaba un lugar para ensayar, así que juntando esas tras variables, un pub era la solución perfecta».

Jim Phelan a The Irish Post

Si bien el bar demoró unas dos semanas en construirse —con la ayuda de Peggy, la madre de Katie—, el proceso de decorarlo para que parezca un pub irlandés de verdad tomó cerca de tres años. Jim cuenta que también ha recibido muchos regalos de parte de amigos y conocidos, los que va poniendo en distintos lados de su bar.

Jim Phelan

Puede que la cuarentena haya afectado la vida social de los Phelan y que no estén aprovechando el espacio con amigos y familia, pero seguramente ambos bajarán al sótano en algún momento del día para beber una Guinness bien helada y celebrar la gran idea de tener un bar en casa.