Por Florencia Lara
29 junio, 2022

“No saldría con alguien que no pague las cuenta de la cena ni sirva el vino. Es una ‘bandera roja’ si no dan propina a la camarera o si se visten de forma inferior”, comentó Leaha a Metro UK, una muchacha de 22 años quien contrajo matrimonio con Alan, ya que él se comprometió a mantenerla, para que así la joven se pueda dedicar a ser ama de casa.

Hoy en día, la sociedad se ha comenzado a acostumbrar a una imagen de la mujer diferente a la visión que se tenía hace 50 años atrás: Chicas empoderadas, que no dependen de un hombre, que trabajan y saben hacer de todo. Pero, Leaha siente que no encaja con aquel estereotipo, y ella solo quiere ser atendida por su esposo.

Leaha Ureel

Leaha Ureel tiene 22 años, y a pesar de su corta edad, tiene claro cual es su objetivo de vida: Ser ama de casa. Aunque muchas chicas como ella quieren viajar por el mundo, trabajar en una importante compañía y generar independencia, la muchacha oriunda de Londres, Inglaterra, solo quiere un esposo que la consienta.

Pero, esto no siempre fue así. Leaha se dio cuenta de cuál era su deseo en esta vida al terminar la universidad. No quería trabajar, solo quería estar en casa, por lo que necesitaba un novio que estuviese a esa altura.

Leaha Ureel

En aquella época la muchacha tenía una relación con Alan, pero rompió con él luego de que confesara que no tenía dinero para mantenerla y satisfacer las necesidades de ambos. Pocos meses más tarde, el joven regresó arrepentido y se comprometió a pagar él las cuentas, siempre atenderla, llevarla a comer y servirle su vino. Todo un caballero para Leaha.

Leaha Ureel

“Dió un paso adelante, ahora  me lleva a citas al menos dos veces a la semana. Siempre paga y saca mi silla por mí. Siempre me abre las puertas, o sirve mi vino. Lo hace sin preguntar. Es un verdadero caballero”.

Leaha Ureel a Metro UK.

Luego de la jugada de Alan, Leaha se convenció de que era hora de casarse con él. Hoy ambos viven un feliz matrimonio, donde el chico sale a trabajar y ella se queda en casa cocinando, y cuidando de las mascotas, tal como ella esperaba vivir su vida perfecta.

“Es como ser una madre que se queda en casa, solo que sin los niños (…) Ahora salgo a pasear con los perros y paso mucho tiempo cocinando. Podemos viajar y Alan es flexible con su trabajo para que podamos ir a tomar un café durante el día. No me avergüenza ser una esposa que se queda en casa”.

Leaha Ureel a Metro UK.

Además la joven enfatizó que si un hombre no cumple dichas expectativas, no sería buen material de novio para ella. Debe atenderla, vestir bien y siempre pagar las cenas.

“Ahora estoy casada, pero no saldría con alguien que no pague las cuenta de la cena ni sirva el vino. Es una ‘bandera roja’ si no dan propina a la camarera o si se visten de forma inferior. También creo que es malo si reprograman a última hora o comentan los precios de la comida”.

Leaha Ureel a Metro UK.

Leaha Ureel

Leaha pretende continuar con su vida, a pesar de las críticas que recibe a diario. Ella y su esposo son felices tal y como están.