Por Leonardo Granadillo
3 septiembre, 2019

De acuerdo a la BBC, el chico de 17 años de Bristol ya había recibido una advertencia por parte de los doctores a los 14, pero ni él ni sus padres pudieron controlar el tentador vicio. Y cómo culparlos…

La dieta alimenticia tiene más incidencia en nuestro organismo de lo que pensamos, ciertamente nuestros padres estaban en lo correcto con sus advertencias que siempre consideramos innecesarias, balancear, y no ingerir únicamente eso que nos encanta resulta beneficioso para nuestra salud, una libertad desmedida puede acarrear graves consecuencias.

Como le ocurrió a un niño británico (cuyo nombre no fue revelado por respeto a él y a sus familiares). Nunca la frase ‘somos lo que comemos’ tuvo más sentido, un joven de Bristol (Reino Unido) de 17 años fue diagnosticado con ceguera gracias a los trastornos alimenticios que arrastraba.

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De acuerdo a la doctora Denize Atan en declaraciones a la BBC, su dieta se basaba exclusivamente en papas fritas, las cuales adquiría en un comercio local. También comía mucho rebanadas de pan de molde con jamón o salchichas, dejando a un lado totalmente alimentos como la fruta y las verduras.

Poco se conoce respecto a sus circunstancias familiares, como los padres dejaron que llegara a eso, pero en cuanto al aspecto médico se conoció que tenía una grave falta de vitamina B12 y vitamina D, sin mencionar otros minerales importantes.

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«Es como una aversión a la textura de algunas comidas que no toleraba, las papas fritas eran prácticamente el único alimento que sentía podía comer», señaló la doctora Atan a la BBC.

A sus 14 los doctores ya habían advertido, pero hicieron caso omiso a la falta de vitaminas y no mejoraron su dieta. Un buen ejemplo para no darle solamente a un niño lo quiere, sino lo que realmente necesita.

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