Por Antonio Rosselot
6 febrero, 2020

Este joven de Tijuana (México) se ganó el premio a la generosidad, luego de repartir pizzas y refrescos por el puro hecho de querer ayudar. En este mundo tan individualista, alivia ver que aún hay gente solidaria con los que tienen menos.

Hoy en día, el mundo está atravesando una de sus peores crisis: la indiferencia de clases. Si bien es un problema que se ha ido desarrollando básicamente desde que existe la humanidad, nuestra sociedad se ha ido cargando mucho más hacia el individualismo y la protección de la propiedad privada, desestimando las necesidades que puede tener el resto de la gente y dejando de lado la colaboración entre pares, tan necesaria para crecer.

Sin embargo, afortunadamente aún hay gente que sí se preocupa de aquellos que no tienen su misma situación, y aunque pueda sonar algo paternalista, dedica parte de su tiempo a hacer de los días de estas personas algo más llevaderos.

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Dicho esto, les hablaremos sobre un joven, cuyo nombre aún no conocemos, que tuvo un noble gesto hacia un grupo de personas en situación de calle y necesitadas de la ciudad de Tijuana (México). El chico llegó en su automóvil, aparcó afuera de la Central Camionera de la ciudad, abrió el maletero, sacó una torre de cajas con pizzas y empezó a repartir los cachos a los individuos que se acercaban.

A cada uno le pasó dos trozos y, como si fuera poco, también les dio un refresco para que tengan el menú completo. Les dejamos el registro a continuación:

Como les dijimos antes, luego de que el video se viralizó muchos dijeron que el asistencialismo no es la manera de lograr un cambio, ya que los actos de bondad se hacen sin la intención de figurar en redes sociales.

Sin embargo, nosotros diferimos de esa visión, porque entre hacerlo y no hacerlo, es mucho mejor hacerlo: el chico está siendo celebrado por su acción, no porque se lo montó para ser más popular. Gastó dinero en las pizzas y los refrescos, y si bien no sabemos si volverá a hacerlo otra vez, sirve como inspiración para que los demás hagamos cosas buenas por nuestros pares.

¡Un brindis por nuestro generoso amigo!