Por Antonio Rosselot
27 febrero, 2020

La filosofía de este nuevo local, ubicado en el distrito de Lurín (al sur de Lima, Perú), es minimizar casi totalmente el descarte de desechos recuperando todos los residuos orgánicos y objetos reciclables de la cocina. Y además, ¡el restaurente se ve muy moderno!

En los tiempos actuales, donde la fiereza del cambio climático y la rutina del reciclaje han hecho que la gente tome conciencia sobre los recurso naturales y el daño que le hacemos a la Tierra, muchas empresas han dedicado tiempo y energía a crear nuevas soluciones sustentables para contribuir con su granito de arena a la lucha anti-contaminación.

Dicho esto, la conocida cadena de comida rápida KFC decidió innovar y plegarse a la causa con su nuevo restaurante, ubicado en el distrito de Lurín, al sur de Lima (Perú). El recinto fue construido con contenedores de carga reciclados, lo que le da un aspecto industrial pero minimalista a la vez, además de haber ahorrado en materiales de construcción.

KFC

Este local cuenta con todas las características de cualquier restaurante de comida rápida ubicado a un costado de la autopista: una gran plaza de estacionamientos, una terraza con mesas y un «drive thru», donde puedes comprar tu cubeta de pollo frito sin bajarte del auto.

Gracias al uso de los contenedores, KFC logró reducir el uso energético tanto en la construcción del restaurante como también en su funcionamiento diario, bajando los niveles de CO2 en general. A la vez hay iluminación LED en todo el recinto, lo que permite bajar en un 80% el consumo total de electricidad en comparación a una bombilla normal.

KFC

Por otra parte, con este restaurante, KFC se plegó al nuevo sistema de gastronomía circular llamado Sinba, el que busca minimizar el descarte de desechos recuperando todos los residuos orgánicos y objetos reciclables que dejan las operaciones diarias en el local. Asimismo, la cadena ya eliminó el tecnopor (poliestireno expandido) y las pajitas, además de cambiar sus empaques por opciones biodegradables.

KFC

Si bien la industria de la comida rápida no es precisamente sana e incurre en varias violaciones a la situación climática en general, este tipo de avances son buenos y sirven como ejemplo para que las otras cadenas se sumen al cambio.