Por Lucas Rodríguez
30 enero, 2019

No olvides que el camino para ser como el tigre de los Cheetos no es por las ensaladas y la stevia. Sino que por comida inolvidable y altamente calórica. 

El Kentucky Fried Chicken no es un lugar que uno asocie con una vida saludable y activa. Más bien es en lo que uno piensa cuando quiere solo comer algo exquisito, sin ninguna preocupación ni culpa. Solo algo calórico y sabroso, libre de juicios ni preocupaciones.

Como si quisiera recalcar este punto, la nueva invención del famoso local de las 11 hierbas y aliños que el coronel Sanders mezcló para dar origen a su sabor únicamente viscoso es quizás lo más lejos que han ido en la creación de un producto realmente inimitable.

Toma harta agua: se trata de un sándwich de Cheetos.

KFC

Esta extravagancia lleva lo siguiente: en la foto se nota que hay varios Cheetos debajo del clásico pollo frito, listos para crujir apenas los dientes de un nuevo cliente los presionen en busca de ese acido sabor a libertad y vida infinita. 

Junto con ello, el pollo frito va bañado en una salsa a base de Cheetos. Como te imaginas, el sabor que sientes en tu boca al probarlo es esa batalla entre el pollo frito y los Cheetos por la dominación total de tus papilas gustativas. No te preocupes: cualquiera sea el resultado, será inolvidable. 

AP

Esta no es la primera vez que los Cheetos hacen su aparición en un menú de comida rápida. Anteriormente lo hicieron en una hamburguesa e incluso en una quesadilla.

El sandwich de pollo-Cheetos del KFC nació en los estados de sur de Estados Unidos, siendo próximamente distribuido al resto del país. Si llegará a esparcirse al resto del mundo, es cosa de la popularidad que arrastre. Así que si quieres que llegue a tu país, no te olvides de compartir esta nota 1 millón de veces por minuto. 

No olvides que el camino para ser como el tigre de los Cheetos está lleno de comida inolvidable.