Por Teresa Donoso
14 septiembre, 2017

“Algunas personas me dicen ‘me gustabas más cuando eras gorda’”.

Todo aquel que alguna vez haya puesto un pie en el mundo de la familia Kardashian sabrá que Khloé, de 32 años, fue considerada durante mucho tiempo la “hermana gorda”. Por supuesto que un apodo como ese no hace nada más que dejar en evidencia los duros juicios de valor a los que una mujer que no entra en los “cánones de belleza” debe someterse. Ese era el caso de Khloé. Con una talla que originalmente oscilaba entre la 40 y la 42 y una relación poco sana con la comida, la actual hermana fitness de la familia no estaba feliz.

Khloé se encontraba casada en ese momento con Lamar Odom, de quien finalmente se separó. Según lo que la propia estrella de telerrealidad le aseguró a Health en una entrevista exclusiva, siempre había recurrido a la comida como una forma de consuelo pero en esta ocasión se decidió a descargar toda su frustración en el gimnasio. Fue allí que todo comenzó a cambiar:

“Me di cuenta de que la comida jamás me había ayudado a perder peso. Así que me uní a Equinox, iba con mis audífonos y me subía a la elíptica o hacía escaleras y nadie me molestaba ni me hacía preguntas. Hasta en Starbucks me decían ‘lo siento’”.

De esa forma el gimnasio se convirtió en su lugar seguro y pronto el número de la balanza comenzó a bajar. No fue que ella buscara de forma consciente perder peso y verse “mejor”, simplemente descubrió que el ejercicio era la forma más saludable y conveniente de procesar la pérdida de su matrimonio.

KK

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Como empezó a ver resultados, se decidió a contratar a aun entrenador personal para seguir con este viaje de transformación de forma más responsable, sana y profesional. El escogido fue Gunnar Peterson, un amigo de la familia. Ella asegura que él cambió su cuerpo por completo.

Don tries to kill me every time! Follow my KhloeKardashian

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“Llevaba un año y medio con Gunnar cuando me recomendó a un nutricionista. Lo hice todo de a poco. Dejé de tomar gaseosas, dejé los lácteos por dos semanas y perdí 5 kilos. Ahora sólo bebo leche de almendras”.

Los kilos siguieron bajando y pronto Khloé se encontró con que ya no era nada de lo que había sido antes. Se sentía mejor, más empoderada, más confiada, tenía una nueva vida y cientos de proyectos. Y ya no tenía de sobrepeso. Fue una posición realmente nueva e interesante para ella.

Y ¿cómo se relaciona en la actualidad con la comida?

Khloé es fanática de los dulces. En la misma entrevista admite que su casa está llena de galletas pero que suele controlarse. Eso sí, la historia cambia si va a casa de alguna de sus hermanas, porque admite que la tienen que parar para que deje de comer todo lo que ve. Su visión, eso sí, es de moderación y de jamás decirle que no a un postre por la dieta. También admitió que ella tiene que mantenerse estricta con los alimentos que consume en general y reveló que su hermana Kim tiene mucho más suerte en ese sentido porque puede comer lo que quiera:

It's always yeezy season. #YeezySeason #Calabasas

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“No proceso bien los carbohidratos después de las 3 pm. Kim puede comer lo que sea y la odio. El nutricionista nos dijo: ‘El cuerpo de Kim es como un ferrari, el tuyo es como un Honda’. Le dije: ‘Sí, suena correcto. Es mi vida, acabas de resumirla’”.

Por supuesto que muchos la han criticado por perder peso, tal como la criticaron por ser gorda. También están los que creen que se demoró demasiado en bajar ya que el proceso completo tomó años. Pero ella no se complica y da una explicación lógica para ello:

Just chillin in my Good Americans

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“He sido gorda y he estado en mal estado físico toda mi vida. Me tomará tiempo volver a programar mi cuerpo. Algunas personas me dicen ‘me gustabas más cuando eras gorda’ y ahora me discriminan por ejercitar. Pero me da lo mismo cuánto peso, esto se trata genuinamente de ser una persona saludable. Nunca dije algo como ‘Quiero perder 15 kilos en 30 días’”.

Y esa, amigos míos, debe ser la motivación más poderosa que alguien puede tener para querer perder peso: por salud, no por estética.

¿Qué crees tú?