Por Lucas Rodríguez
3 enero, 2020

Kit Kat nunca deja pasar una buena oportunidad. No se nos ocurre una mejor que San Valentín.

Entre todas las canciones de amor, momentos románticos y recuerdos por hacerse, casi nos falta el aliento para llevar a cabo todo lo que podemos llegar a planear para ese día tan especial como lo es San Valentín. Es un día que puede llegar a convertirse en exhaustivo, especialmente si dejamos de lado poner atención a la persona con la que lo compartiremos, a favor de cumplir con todo lo que nos propusimos. A veces es mejor detenerse un momento, bajar el ritmo y concentrarnos más en nuestro compañero o compañera de viaje: a fin de cuentas, todo lo que planeamos es para hacerlo sentir bien a él o ella. 

Quizás una buena alternativa sea a veces optar por algo más moderado. No es necesario realizar actos enormes, románticos y cuasi heroicos para hacer entender a la otra persona lo que sentimos por ella. A veces lo mejor es algo pequeño, mínimo, pero preciso, capaz de atravesar cualquier expectativas para convertirse en un momento inolvidable. Lo similar que esto es al lema de Kit Kat, nos hace pensar que quizás acá hay una combinación que estamos pasando por alto. 

@kitkat

Kit Kat siempre nos ha instado a detenernos un regalarnos un breve momento de placer. Para eso es que se ha dedicado (especialmente durante los últimos meses), a anunciar una increíble cantidad de variedades y reimaginaciones de sus productos clásicos. No les basta con una o dos: su intención es que nunca nos olvidemos de que son una marca en constante búsqueda de un nuevo sabor y maneras modernas de ofrecerlos para nuestro consumo. 

@kitkat

La más reciente novedad, es el Kit Kat de limón crujiente (dejemos en claro que no estamos hablando de un tipo de limón con la capacidad para crujir que no conocías, sino que de la textura clásica de un kit kat). Su sabor veraniego llega justo en el momento en que el hemisferio sur comenzamos a hacer frente a los ya acostumbrados calores que nos toman por asalto durante los primeros meses del año.

@kitkat

Una de las mejores manera de disfrutar un Kit Kat, es compartiéndolo con alguien (alguien que consideramos digno de partir algo así de maravilloso, claro está). Especialmente si ese alguien es especial, está con nosotros, y al igual que nosotros, es víctima de los calores extremos que azotan a nuestros países. Convirtamos el día de San Valentín en el «día de detenernos y disfrutar de la persona que tenemos al lado».