Por Teresa Donoso
10 mayo, 2017

Hora de empezar a nadar con la boca cerrada.

Si eres de esas personas que aman nadar en el mar y sentir las olas llevar tu cuerpo, entonces lo más probable es que, sin quererlo, hayas bebido agua del mar. Es involuntario, a menudo sucede por accidente y te deja con un sabor tan salado en la boca que quedas con ganas de tomarte toda el agua dulce del mundo.

Sin embargo, lo que tragas es mucho más que sólo agua y sal.

Así lo deja claro el trabajo artístico del fotógrafo David Littschwager quien capturó una imagen donde se ve una gota de agua marina y la magnificó 25 veces para lograr exponer lo que el ojo humano no ve.

“Parece un dibujo, pero es una gota de agua marina real magnificada 25 veces. Muestra bacterias, larvas, plancton y gusanos”.

Según el sitio Dive-Shield, que también comentó este tema, algunas de las cosas que puede que hayamos tragado a lo largo de los años y nuestros viajes a la playa son las siguientes:

  • Gusanos marinos
  • Larvas de cangrejo
  • Copepodos, un tipo de crustáceo que es alimento de muchos peces
  • Cianobacterias, una bacteria que ayuda a producir oxígeno
  • Huevos de pescado
  • Quetognatos, un tipo de plancton que funciona como depredador marino

Lo bueno es que, en general, ninguna de estas especies causan daño al interior del cuerpo humano, aunque de seguro ahora sientes mucho asco. En ese caso, te recomiendo que si vas a nadar mantengas la boca cerrada, eso siempre es lo más seguro.