Por Ronit Rosenberg
7 septiembre, 2018

Tu sueño más anhelado está a punto de hacerse realidad. (Es 100% real)

Hace un tiempo por redes sociales se hizo una encuesta abierta al público que decía: “Si pudieras tener alguno de estos súper poderes, ¿cuál escogerías?” Dentro de las opciones estaba volar, hacerte el invisible, hacer que tu mascota viva para siempre y…comer de todo sin engordar. Adivina cuál fue la más votada. Sí, adivinaste. Está comprobado que comer de todo sin tener consecuencias de kilos extras es un anhelo colectivo.

IG hushglossnomnom

Pero la ciencia acaba de descubrir que ese sueño loco y utópico podría hacerse realidad. Tal como lees. Unos científicos descubrieron por accidente que sí es posible comer dulces, pastas, hamburguesas, papas fritas, pizza, etc. sin subir de peso.

¿No decía yo que las mejores cosas se descubren por accidente? Como dato cool, por si no sabías el Brownie también fue un descubrimiento accidental. Un chef quería hacer un pastel de chocolate pero le quedó más húmedo de lo normal, y bum, nació mi postre favorito.

IG chefbosquet

Y quién diría que por accidente también se descubriría cómo poder comer Brownie todo el día sin preocuparse ni afligirse por el cuerpo de playa. Resulta que unos científicos de la Universidad de Yale, liderado por la Cardiología Anne Eichman y el científico Fang Zang, se dieron cuenta que la solución estaba en bloquear algunos “portales linfáticos”.

IG marcella_niespolo

Los investigadores estaban estudiando un tema del corazón, y para eso necesitaban a ratones mórbidos. Los hicieron engordar semanas con exceso de comida, pero también, para efectos de la investigación, les editaron dos genes. 

Al cabo de unas semanas, se dieron cuenta que los ratones, a pesar de comer la comida, no estaban aumentando de peso. Sorprendidos y confundidos, decidieron cambiar el curso de su investigación y se pusieron de cabezas a intentar descubrir qué tipo de magia negra estaba ocurriendo.

IG icecream

Ahí fue cuando se percataron que los dos genes alterados de cada ratón habían provocado un cambio en su intestino, aplastando ciertos portales linfáticos llamados “lactales”. Eso los estaba protegiendo de una subida de peso. Estaban pesando lo mismo que al comienzo de la investigación.

Y bueno, sí, es un poco demasiado bueno para ser TAN cierto. El tema es que esto jamás se ha probado en un humano. Los investigadores no dieron más detalles al respecto del estudio, pero me imagino yo por sentido común que alterar dos genes en una persona no es pan de cada día, ¿no?

IG funwithfries

Obviamente los ratones podrían haber manifestado cualquier otra consecuencia desconocida, y en un humano correr esos riesgos no es posible. Al menos sin el consentimiento firmado de la persona en la que se está estudiando. ¿Te arriesgarías a que te alteren dos genes para ver si puedes comer sin engordar? Creo que yo paso.