Por Teresa Donoso
30 junio, 2017

¿De verdad puedes usar cualquiera de los dos si preparas un pastel?

Es el consejo que más he escuchado en el último tiempo: si no tienes polvos de hornear puedes usar bicarbonato de sodio y vice versa. Obviamente, como ya habrás adivinado, soy de esas personas que se pasan medio día mirando, buscando y leyendo recetas que probablemente nunca voy a preparar. De allí que haya notado la insistencia con la que este comentario aparecía en cada uno de los links que revisaba.

Pero ¿es real? ¿Son intercambiables estos ingredientes? Eso es lo que queremos descubrir.

1. Bicarbonato de sodio

iStock

El bicarbonato es un compuesto sólido que reacciona al ser mezclado con ácidos. Es por eso que al mezclar con jugo de limón, vinagre y otros se producen burbujas de forma inmediata. Son estas mismas burbujas las que ayudan a que tu masa o preparación se “levante” y adquiera una consistencia más suave.

¿Funciona?: sí pero siempre y cuando tu receta tenga un compuesto ácido, de preferencia en la forma de líquido. Además, hay que tener cuidado con la cantidad que se usa porque si añades un exceso de bicarbonato puedes provocar que tu preparación tenga un sabor metálico.


2. Polvos para hornear

iStock

Los polvos de hornear son la opción más común a la hora de preparar magdalenas, muffins, pasteles, tortas y otros. A menudo podemos comprar harinas que ya los traen incorporados o que aseguran tener la proporción exacta. En general son harinas especialmente diseñadas para postres dulces de este estilo.

¿Se puede reemplazar por bicarbonato de sodio?: tal como mencionábamos recién, sólo es posible hacerlo si tu receta lleva algún líquido ácido que ayude al bicarbonato a reaccionar. De lo contrario, no deberías reemplazarlos de forma tan libre.

¿Usas polvos de hornear o bicarbonato de sodio? ¡Cuéntanos en los comentarios!