Por Ghalia Naim
26 julio, 2017

Las “cucarachas del mar” fueron el engaño culinario de la historia.

Comer langosta es considerado una practica burguesa y muy fina. Este animalito anaranjado es bastante exquisito, caro en casi todo el mundo y está asociado a celebraciones o situaciones exclusivas, pero no siempre fue un manjar. En algún momento de la historia, comer su carne era tan de mal gusto como comer cucarachas.

De hecho, originalmente la elegante langosta era comida para cerdos.

Quienes la comercializaron fueron los estadounidenses.

Cuando los colonos europeos llegaron a las tierras de Norteamérica (que aún no era Estados Unidos), notaron que estas “cucarachas de mar” se acumulaban en las costas e impedían que los pescadores pudieran encontrar buenos peces.

#langosta

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Por ser tantas, se pensaba que eran una especie de plaga y aprovechaban su carne para alimentar vacas y cerdos.

Incluso, quien debía comerla era considerado demasiado pobre.

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¿Cómo fue que se convirtió en una exquisitez?

A finales del siglo XIX la industria de los enlatados creció y era obvio que necesitarían algún alimento barato para vender. La gente del centro comenzó a consumirla enlatada y su bajo precio permitió ofrecerla masivamente a los turistas. Es decir, se les presentaba como una exquisitez para que la comieran a un alto costo mientras las empresas las vendían muy barato. Todo un negocio, ¿no?

Los turistas la amaron.

Por supuesto, su sabor es delicioso y se corrió el rumor del elegante platillo. De alguna forma, los turistas le dieron estatus a la langosta y se comenzó a exportar como carne de lujo.

OMG que divino se ve todo! #Langosta #FoodPorn

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Y bueno, ahora comer langosta es un lujo que en algún momento tuvieron los cerdos.

Increíble, ¿no? Yo supongo que fueron tiempos felices cuando costaba barata.

Y a tí, ¿te gusta la langosta?

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