Por Teresa Donoso
9 Junio, 2017

¿Lo estás haciendo bien?

Si siempre pensaste que las cebollas eran intercambiables entre sí y que daba igual si usabas una u otra para cierto plato, entonces te equivocas. Cada variedad tiene un sabor ligeramente diferente y por ello deben ser cocinadas y usadas según su sabor. Mientras que algunas quedan mejor caramelizadas, hay otras variedades que es mejor disfrutar crudas debido a su fresco sabor. Sigue leyendo para descubrir sus secretos.

1. Cebolla morada

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La cebolla morada suele ser disfrutada cruda por su delicioso sabor y lo mejor es evitar cocinarla. Queda muy bien en sandwiches, hamburguesas, ensaladas o preparaciones con pescado crudo.


2. Cebolla blanca

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Si quieres una cebolla más crujiente, entonces esta debiese ser tu elección. Debes usarla en todos aquellos platos que necesiten más textura, como la pizza o algunos platillos mexicanos.


3. El cebollín o cebolleta

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Se pueden cocinar, pero en general se sirven crudas pues su sabor no es extremadamente fuerte y su textura crujiente se preserva de mejor forma de esta manera.


4. Cebolla amarilla

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Es la variedad más tradicional y la que tiene el sabor más fuerte. Es una buena opción para casi todos los platos, especialmente si quieres caramelizarla pues tiene un alto contenido de azúcares naturales.


5. Cebolla dulce

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Se parece bastante a la cebolla amarilla pero su cáscara es más anaranjada que amarilla. Su sabor es tan suave que es posible comerlas crudas y, como tienen un mayor porcentaje de agua, son un ingrediente perfecto a la hora de preparar salsas.


6. Shallot

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Este tipo de cebolla es más pequeña y tienen una cáscara dorada. Su sabor es relativamente dulce y no muy fuerte por lo que es perfecta para añadirla en ensaladas sin cocinar. En general suelen ser más costosas que otras variedades.

¿Cómo usas tus cebollas? ¿En qué platos la añades? ¡Cuéntanos en los comentarios!