Por Teresa Donoso
9 Mayo, 2017

Aquí descubrirás si tu amor por la pizza es real.

Existen pocas cosas que nos hagan tan felices como la pizza y no sean comida, eso es un hecho. Cuando pensamos en felicidad, a menudo lo relacionamos con personas, momentos, estados, climas, libros o países, sin embargo, si hablamos de comida, de seguro vas a terminar pensando en algo salado con queso y masa.

Para probarlo, la compañía de pizzas congeladas DiGiorno se decidió a investigar cuál es el momento exacto en el que nuestra pizza-felicidad llega a su peak y lo que descubrieron es digno de analizar.

De partida, y tal como cuenta este artículo de Food & Wine, decidieron organizar tres fiestas para probar el poder de la pizza. En cada una de ellas le ofrecían a sus invitados la posibilidad de hornear sus sabores favoritos. Lo que estas personas no sabían era que en el lugar habían cámaras ocultas que cada cinco segundos grababan y procesaban sus rostros para obtener información sobre cómo se sentían.

Al finalizar las tres fiestas de pizza se dieron cuenta de que habían varios patrones de emociones muy interesantes.

Si bien era obvio que la gente estaba mucho más feliz cuando comía pizza que cuando no, el peak de felicidad se daba mientras horneaban y esperaban que su comida estuviese lista. En otras palabras, le felicidad provenía de la expectación que provocaba pensar que pronto comerías algo delicioso.

De forma concreta, y según lo que indica Food & Wine, comparando la felicidad con el comienzo de la fiesta, la gente se sentía sólo un 11% más feliz mientras la consumían, versus un 24% más feliz mientras esperaban que estuviera lista.

En otras palabras, parece ser que a los humanos nos hace más felices la idea de algo genial que vivir esa genialidad en persona. Lo anterior prueba que no podemos negar que comer no se trata sólo sobre el alimento ingerido: también tiene mucho que ver con la experiencia que rodea al acto de comer.Plan B Entertainment

¿Te pasa lo mismo cuando comes pizza? ¡Cuéntanos!