Por Javiera Oliden
5 septiembre, 2017

“No eres tú, soy yo”, dijo el café.

Si cada vez que bebes café necesitas ponerle una cantidad obscena de azúcar, o sientes la necesidad de comer cosas dulces, no es porque seas un bebé que no puede soportar lo amargo, y tampoco necesariamente porque seas todo un goloso. La verdad es que es el mismo café que estás bebiendo que te está impulsando a que lo acompañes con algo dulce, cual psíquico que lava mentes.

Si cada vez que tomas un café te dan ganas de acompañarlo con algo así…

O algo como esto…

O tal vez algo parecido a esto…

Puede que no seas tú. Y tampoco que tu paladar sea un gourmet que está buscando el balance entre distintos tipos de sabores, o por lo menos, no como imaginas.

Como siempre cuando tiene que ver con café, la culpa es de la cafeína.

Esto es porque no solo te despierta y te hace sentir más alerta, si no que también altera tu sentido del gusto.

Esto según estudio de la Universidad Cornell, que descubrió que los receptores de adenosina, que son los mismos que el café influencia para hacerte sentir más despierto, también alteran la percepción de lo dulce.

Los sabores amargos o salados los sigues percibiendo sin cambios. Pero los sabores dulces sí cambian, y los percibes menos.

Y para compensar, te dan ganas de comer cosas extremadamente dulces, porque sientes que le falta azúcar a la comida.

No solo ocurre con el café, si no que con todo tipo de cosas que contienen cafeína, como las bebidas energéticas o la Coca Cola.

Así que si vas a beber café debes estar en guardia respecto a lo que te dan ganas de comer, porque es más probable que te excedas.

¿Te dan ganas de comer algo dulce cuando bebes café?