Por Antonio Rosselot
25 noviembre, 2019

Zuhaib Abbas Bangash reparte deliciosos kebabs a aquellos que más pasan hambre en Auckland (Nueva Zelanda), pero la comunidad del sector no ve con buenos ojos que su barrio se llene de mendigos.

En este mundo, tan lleno de odio y discriminación, hay personas que se esfuerzan por darle esperanza al resto con sus acciones de solidaridad desinteresadas y llenas de cariño. Pero en este caso, otro tipo de personas hacen todo el esfuerzo posible para seguir con los estigmas y haciendo daño con su individualismo.

Zuhaib Abbas Bangash, un comerciante de la zona oeste de Auckland (Nueva Zelanda), hizo noticia por regalar comida gratis a indigentes de la ciudad o personas en situación de calle. Todos los domingos, desde las 17:30, se armaban filas para recibir uno de los deliciosos kebab de Zuhaib, quien tiene un pequeño local de comida árabe para llevar —llamado Gleneden Kebab—.

FB: Gleneden Kebab

Sin embargo, la generosidad es peligrosa y amenazante para algunos. La Glen Eden Business Association, una organización que agrupa a distintos comercios del sector, pidió a Zuhaib que dejara de donar sus platillos ya que llegarían muchos mendigos a la zona, lo que podría afectar las ventas del barrio.

«Dijeron que no estaban contentos con lo que yo estaba haciendo. Me comentaron que todos los indigentes vendrán para acá y los otros negocios se irán para abajo».

Zuhaib Abbas Bangash a Stuff

FB: Gleneden Kebab

De acuerdo a Bangash, él mismo promocionó la entrega de comida gratis a través de las redes sociales. El 17 de noviembre pasado, por ejemplo, aparecieron 23 personas en su local; Zuhaib dijo estar «haciendo una buena acción. Ya prometí que lo haría, no puedo parar ahora».

El maestro de cocina ha vivido en Nueva Zelanda durante los últimos 8 años, después de haber dejado su natal Pakistán por problemas de seguridad. Su esposa lamentablemente falleció pocos meses antes de su partida, y a raíz de eso decidió dejar a sus hijos con su abuela mientras él buscaba ganarse el pan en otro país.

FB: Gleneden Kebab

Zuhaib llegó a Nueva Zelanda con sólo 20 dólares, y fue abriéndose paso hasta tener su propia tienda de kebabs. Por fortuna pudo costear el traslado de sus hijos a la isla oceánica, y hace un año están viviendo con él en Auckland.

El pakistaní dijo que su proyecto para los indigentes era «una pequeña cosa» que podía hacer para retribuirle a la comunidad, ya que sabe lo que significa luchar para vivir el día a día. Y si bien es la primera vez que abre oficialmente su tienda para regalar comida, Zuhaib dice que nunca ha rechazado a alguien que llegue pidiendo alimento.

FB: Gleneden Kebab

«No son malas personas. Sé que tienen una mala reputación, pero sólo quieren comer. Ellos necesitan comida, yo tengo comida; gasto 600 dólares [australianos] de mi propio bolsillo todas las semanas. ¿Por qué me piden que pare? Sé que ellos se van de aquí muy contentos».

Zuhaib Abbas Bangash a Stuff

Luego de toda esta polémica, la asociación que pidió a Zuhaib dejar esta práctica salió a comentar que sus apreciaciones sobre el proyecto habían sido malinterpretadas. Según Jennifer Conlon, representante de la organización, ésta está actualmente ideando un plan de apoyo «más amplio» para ayudar a los que lo necesitan y «crear un entorno» para apoyar a todos en el sector.

Stuff NZ

Sin embargo, esto no frenará a Zuhaib en su misión por contribuir a un mundo mejor. Este es un obstáculo más, ¡pero seguro sabrá superarlo con creces!