Por Lucas Rodríguez
18 noviembre, 2020

Nadie puede decir que le faltan razones para dejarse vencer por la vida, pero Dekk ha logrado continuar gracias a la amabilidad, su buen humor y creer en la comida que le vende a sus clientes.

Una de las lecciones más difíciles de aprender, pero así mismo más valiosas, es que las perspectivas desde las que una persona evalúa si su vida es buena o mala, pueden variar muchísimo de acuerdo a las opciones que ha tenido en la vida. Esto explica que cuando se les pregunta por si son felices o no, muchas veces nos encontramos con que las personas de países pobres o golpeados por problemas de difícil solución, se declaran más felices que los habitantes del primer mundo

Facebook: Dekk’s Mat

Todo tiene que ver con lo que conocemos, así como nuestras expectativas. Quienes logran ser felices, es porque aprendieron a valorar lo que tienen, así como abandonar sus deseos de cosas difíciles o casi imposibles de conseguir. Nadie ilustra esta lección mejor que Dekk, un hombre de Malasia, que vive de la comida que consigue vender en la calle. 

Facebook: Dekk’s Mat

Pocos podrían decir que Dekk tiene una vida sencilla. El hombre vive a pesar de no tener sus dos brazos. Ha aprendido a hacer muchísimas cosas con los pies, así como rodearse de gente compasiva, que siempre le prestará un poco de ayuda. Pero más importante aun que todo eso, Dekk ha aprendido a ver la vida desde su situación. 

Facebook: Dekk’s Mat

Quienes lo conocen, dijeron a grupos de Facebook locales que Dekk es una persona realmente inspiradora: 

“Esta gran persona supera día a día la enorme prueba que es vivir sin sus brazos. A pesar de ello, él siempre sonríe, como vemos en las fotos. Compremos todos un poco de su comida y ayudemos a Dekk.”

–Shahrin Razi para Facebook: BMF-BUY MUSLIM FIRST

Facebook: Dekk’s Mat

El plato estrella de Dekk es el Nasi lemak, una preparación tradicional de Malasia. Se trata de un arroz fragante, cocinada en leche de coco. Puede ir acompañado de pollo u otras carnes. Es un plato tan sabroso como sencillo de preparar, pero que preparado con el buen ánimo y la capacidad para encantar de Dekk, puede convertirse en un manjar. 

Facebook: Dekk’s Mat

Si te sorprende que un hombre sin brazos, que vive de vender comida en las calles, se muestre feliz y optimista, es porque quizás estás viendo de manera incorrecta lo que tienes a tu alrededor. Tus problemas siempre serán válidos, pero si la historia de Dekk nos enseña algo, es que la elección de sonreírles o dejar que nos abrumen, está dentro de nosotros. Puedes aprender más de él por su Facebook