Por Lucas Rodríguez
6 noviembre, 2019

Lo más importante de todo, es que tienen clara, yema y cascarón. En otras palabras, son irreconocibles de los originales.

El gran desafío del movimiento vegano es convencer a quienes no se han unido a sus creencias a que dejen de lado sus hábitos alimenticios. Estos se más sencillo de decir que de hacer, más que nada porque el gran argumento que los carnívoros tienen a su favor, es que la dieta carnívora es innegablemente más sabrosa que la vegetariana. Son de esos argumentos que van más allá de la lógica, por lo que son casi imposibles de rebatir. Hay que imaginarlo como los fumadores defendiendo su vicio asesino, señalando que los hace ver cool. Es un mal argumento, pero también es cierto. 

Pero a medida que la tecnología alimenticia mejora, nos hemos encontrando con que cada vez aparecen más y mejores alternativas a la alimentación carnívora. Muchas de ellas capaces de mantener el elemento de placer presente. Desde hamburguesas de soya o quínoa, a la última creación presentada por el Instagram de Annie Larkins, los huevos veganos.

@annielarkinsta

De buenas a primeras, los huevos no nos suenan como una opción alimenticia que signifique especiales daños al reino animal o el medio ambiente. Las gallinas los ponen sí o sí, dejando la mayoría de ellos sin empollar. Sin embargo, muchas personas señalan a las maneras en que los huevos son producidos a nivel industrial: las gallinas se encuentran en condiciones deplorables, convertidas en máquinas productoras de huevos. 

Por eso es que algunos vegetarianos también los están dejando de lado. De ahí que la creación de Annie Larkin sea tan genial. Sus huevos son hechos en base a ingredientes 100% vegetales, orgánicos y sustentables. La base de los huevos son los chícharos, los que son molidos y mezclados con aceites en base de algas, las que le dan la consistencia y solidez. 

@annielarkinsta

Los dos grandes desafíos que Anna superó para dar con este impresionante producto, fueron primero lograr que parecieran huevos. Si les dices a una persona que va a comer un huevo, pero luego le das algo que parece lo que queda cuando mezclas chícharos con algas, no te creerá.

@annielarkinsta

Luego de lograr la forma y la presencia de clara y yema, Anna se lanzó a la segunda tarea: conseguir un sabor que convenza al crítico más exigente. Luego de mucho ensayo y error, Anna consiguió que sus huevos vegetales tuvieran un sabor casi irreconocibles del original. Sus huevos saben a huevo de gallina sin salir de una gallina, lo que es su mayor orgullo.