Por Catalina Maldonado
23 abril, 2021

Michele Dal Forno es un repartidor de pizzas de 21 años, quien recibió un extenso corte en su rostro luego de defender a una menor de edad agredida en plena calle. “Si una persona más débil está en dificultades, lo correcto es intervenir”, ha declarado.

Desde Verona, en Italia, llega el caso de un joven valiente, quien arriesgó su propia vida por defender a una muchacha que corría peligro en la calle. Su nombre es Michele Dal Forno, tiene 21 años y hoy se recupera de una gran lesión.

El repartidor de pizzas se encontraba trabajando como de costumbre cuando, por defender a una menor de edad, recibió un extenso corte con un cuchillo en su rostro. Una situación que no esperaba pero asegura “que lo volvería a hacer”.

Corriere della Sera

Según contó el propio Michele al periódico Corriere della Sera, él se encontraba realizando una entrega en un barrio periférico de aquella ciudad vio que una adolescente era amenazada por dos sujetos en plena calle, por lo que decidió intervenir.

“Acababa de entregar las pizzas en un apartamento y me dirigí a pie hasta el punto donde había estacionado. Debían ser las 08:30 de la noche. Escuché voces y me fijé en una niña, a la que sólo conozco de vista, discutiendo con dos adolescentes bastante amenazantes, que le gritaban”, inició.

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Al momento de darse cuenta que no era una simple discusión, el joven —quien recién había entregado unas pizzas en un departamento— no pude irse así como así y decidió preguntar si necesitaba ayuda. “Ella respondió que todo estaba bien pero que obviamente estaba muy asustada. De todos modos, uno de los dos se acercó a mí y empezó a dar vueltas a mi alrededor, insultándome y repitiendo que tenía que volver a entregar las pizzas y ocuparme de mis propios asuntos”, agregó Dal Forno.

El relato toma un vuelco importante, cuando uno de los jóvenes se acercó a un metro de su cara, y en un acto rápido, sacó un cuchillo que tenía en su bolsillo y le propinó un corte en su rostro. 

Corriere della Sera

El también estudiante de Ingeniería Mecatrónica, cayó al suelo tras el ataque y sus agresores huyeron corriendo del lugar, mientras la joven lloraba junto a él. “Todo fue muy rápido, ni siquiera tuve tiempo de darme cuenta de que estaba armado”, explicó Michele.

El corte se extendió desde la oreja izquierda hasta la zona de la nariz. El muchacho necesitó cerca de 60 puntos de sutura y en el futuro deberá ser operado. No obstante, él mismo sostiene que volvería a realizar un acto similar.

“No me siento como un superhéroe , pero sé que lo volvería a hacer: si una persona más débil está en dificultades, lo correcto es intervenir”, dice el joven, quien al momento de ser preguntado si lo volvería a hacer, responde “seguro”. 

Corriere della Sera

Su agresor fue detenido y los padres de la chica ya llevaban tiempo intentando separarla de estos compañeros.

Una historia de valentía y ejemplo.