Por Pamela Silva
4 enero, 2019

Se supone que son super saludables, pero cómo quieren que me los coma si son asquerosos 😩😩😩😩 ¿Alguien podría consumirlos?

En América comer insectos no es una práctica muy habitual ni bien vista, a diferencia de otros lugares del mundo donde si bien no es el plato más habitual, no es tan extraño que las personas consuman bichos. De hecho, para nosotros no es que sea algo poco común, lo consideramos derechamente asquerosos. 

Y es una pena, porque varios estudios e investigaciones han demostrado que los bichos no solo no son sucios, sino que también son bastante saludables. 

De hecho, un informe de la ONU indica que los insectos no solo son sanos, sino que también son una gran fuente de proteína que podría salvarnos de una futura hambruna. 

Wong Campion

El problema, por supuesto, es que los consideramos asquerosos y no estamos muy dispuestos a comenzar a incluirlos en nuestra dieta diaria, al menos no pronto ni fácilmente. 

Y tengan algo claro, la hambruna llegará porque cada vez somos más personas en el mundo y la producción de alimento está a un par de años de no dar abasto.

Básicamente, llegará un momento en el que no exista comida suficiente para alimentarnos a todos. 

Amir Cohen

¿Y por qué son buenos los insectos? Primero, no eliminan casi nada de gas metano -algo que el ganado sí emite y en demasiadas cantidades-. Segundo, los insectos como los grillos contienen fibra, hierro, vitamina B12, omega-3, propiedades prebióticos y pépticos que inhiben la obesidad. 

Así que sí, son demasiado saludables, pero eso no quita que tengamos esta noción muy instaurada en nuestra idiosincracia de que son un alimento asqueroso.

«Comemos muchas cosas que son mucho más asquerosas como concepto y potencialmente patógenas. La langosta, por ejemplo, come carroña. Hemos clasificado simbólicamente y psicológicamente a los insectos como no comestibles. No es que estén sucias y asquerosas, así que no las comemos; es que no los comemos, por lo que pensamos que están sucios y asquerosos “.

-Gina Louise Hunter, antropóloga cultural de la Universidad Estatal de Illinois a Huffington Post

Aunque no hay que ser tan pesimistas, porque después de que saliera a la luz el informe de la ONU el mercado de insectos aumentó en un 43% en Estados Unidos. Y en los partidos de los Seattle Mariners comenzaron a vender chapulines, el platillo tradicional mexicano de saltamontes. 

Y eso es algo, es bastante de hecho, pero no suficiente.