Por Lucas Rodríguez
9 octubre, 2019

Como semillas o en helados, los pistachos exigen ser uno de los protagonistas de una buena dieta.

Puede que la mejor parte de tener que depender de los alimentos para mantener nuestras vidas a flote, es que esta fuerza vital que nuestra vitalidad requiere también está repleta de sabores y combinaciones con las que podemos deleitar a nuestros sentidos. Es la misma lógica que aplicó cuando comenzamos a buscar alternativas a simplemente tomar agua: queríamos algo que tuviera más sabor, más gracia que el agua común y corriente. Si además de esto nos informamos sobre las propiedades de los distintos tipos de alimentos, podemos convertir nuestra alimentación en una fuente de beneficios para nuestra salud, a la par con una oportunidad para darnos un momento de enorme disfrute y placer. 

Está lleno de pequeños productos que nos pueden hacer maravillas a la salud. Desde las berries a ciertas verduras y tipos de carnes repletas de proteínas y aminoácidos con efectos impresionantes sobre nuestro cuerpo, la ciencia no para de maravillarse con los descubrimientos que hace en el mundo de los alimentos. Uno de los más recientes nominados a la categoría de las «super comidas» son los pistachos. Sigue leyendo y te contaremos por qué.

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Puede que los conozcas más como un tipo de fruto seco que viene con su propia caparazón (es una manera de decir, no quiero que aparezca para señalar que los pistachos con cuentan como moluscos), ese de color verde y con un sabor muy particular: ni demasiado dulce ni salado, pero que no podemos dejar de llevárnoslo a la boca. O quizás eres más un fanático de su representación tipo crema, especialmente cuando se encuentra en la cima de un cono de helado. 

Pero los pistachos son mucho más que esto. Los investigadores de la Universidad Estatal de Pennsilvania, publicando en el  Journal of the American Heart Association, llegaron a la muy dulce y un poco salada conclusión de que los pistachos también tienen propiedades muy beneficiosas para el flujo sanguíneo y la salud en general.

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Quienes consumieron pistachos con regularidad y fueron medidos por los investigadores, mostraron tener vasos sanguíneos dilatados y de flujo más relajado, una menor contracción vascular y un mejor control de los nervios del corazón. Al mismo tiempo, los componentes químicos orgánicos de los pistachos ayudan al cuerpo a lidiar con la producción y manejo del estrés, que no es otra cosa aparte de la respuesta de nuestro cuerpo a una situación que le resulta amenazante. 

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Como si nos faltaran razones para comerlos.