Por Catalina Maldonado
24 noviembre, 2020

Sin la posibilidad de viajar a sus hogares, miles de universitarios en Estados Unidos no tienen con quién pasar un momento en familia. Para eso, esta profesora junto a sus hijos, los invitan compartir un acogedor plato de comida casera.

El Día de Acción de Gracias es una festividad que se celebra con mucha pasión y compromiso en Estados Unidos, y pues no solo se trata de una fecha en que se come delicioso, sino que también es un momento donde se reúnen las familias y se da un momento especial entre ellos.

Este año las cosas han sido completamente diferentes por la pandemia de COVID-19 y las fiestas de fin de año se han visto afectadas por el virus. Si primero fue Halloween, ahora Acción de Gracias ya se ve amenazada por el confinamiento y el distanciamiento social. 

Por eso, en Estados Unidos miles de universitarios no podrán viajar a sus casas para esta fecha celebrada el 26 de noviembre y se perderán el calor familiar. Aunque claro, siempre habrán personas como esta profesora de la Universidad de Iowa que les tenderán una mano en tiempos difíciles. 

Liz Pearce

Elizabeth Pearce, que se conoce como Liz, es profesora en el departamento de comunicaciones  y ha pasado el año enseñando a sus alumnos de forma virtual. Pero a pesar de que a la mayoría no los conoce, sabe que ellos pasarán las fiestas solos producto del confinamiento y quiso preparar comidas caseras para ellos. 

El 19 de noviembre, a través de un correo electrónico, Liz se propuso invitarlos a recibir una comida casera el Día de Acción de Gracias, en el caso de tantos que no pueden estar con sus familias. Así les comunicó a todos que prepararía una cena y las llevaría al campus el día jueves para que tengan la posibilidad de disfrutar por lo menos de un plato casero.

Liz Pearce

A raíz del noble ofrecimiento, una de sus alumnas, Leah Blask, compartió la propuesta de su profesora en su cuenta de Twitter y en cuestión de segundo se volvió viral. “Mi profesora es absolutamente demasiado pura para este mundo”, tuiteó con una captura de pantalla del correo electrónico.

Todos aplaudieron la acción desinteresada de esta profesora, sobre todo en tiempos de coronavirus donde todo es más difícil y que un simple plato de comida podría cambiar para siempre el día de un estudiante solitario en su residencia.

Incluso fue tanta la repercusión en redes sociales, que hay personas que se han comprometido con su acción y le han preguntado si pueden donar para ayudar a financiar estas cenas. A pesar de que la profesora se negó a tal solicitud, espera que esto sirva de inspiración en otras partes.

Ayudar con simples gestos en tiempos de pandemia se agradece.