Por Luis Aranguren
26 noviembre, 2021

El pequeño de 10 semanas no era pesado desde su nacimiento e ir al pediatra de forma presencial es algo muy difícil en la actualidad.

No cabe duda que el coronavirus ha cambiado nuestras vidas por completo, pese a las vacunas, aún existen rebrotes e inclusive ha mutado rápidamente. Esto no solo nos impide hacer las cosas que estábamos acostumbrados, sino también hacer las que necesitamos, como ir al médico.

Por ejemplo, cuando hay un recién nacido, las visitas al pediatra son constantes para saber cómo va su crecimiento y si hay algo que los padres deban tomar en cuenta.

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Pero esto no ha sido posible en muchos hospitales y clínicas, debido a que dan atención exclusiva al coronavirus y si no es una emergencia, no atienden. Algo difícil, cuando la cuarentena por pandemia dio paso a tantas vidas y por supuesto todos quieren que a su bebé los vea un doctor.

Pues Tasha Moss de Reading, un pueblo de Inglaterra, no había podido llevar a su bebé de 10 semanas de nacido al pediatra.

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Así que durante un día de compras, vio una balanza en el pasillo de frutas y verduras, por lo que no se resistió y montó a su bebé.  Sosteniendo su cuello con cuidado, lo montó y pudo saber más o menos cuánto pesaba, era muy difícil que fuera exacto el peso, pero ahora se podía hacer una idea.

“Estábamos pasando por el pasillo de frutas y verduras. Tenía a Freddie en mis brazos, acababa de terminar de alimentarlo y vi la balanza. Dije: ‘¿Lo pesamos rápidamente?’ No lo he pesado durante tanto tiempo, obviamente no es tan preciso como los digitales, pero me ha dado una ligera idea de lo que pesa ahora “.

–Tasha Moss dijo a Kennedy News and Media–

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Pero no crean que fue simple, su esposo limpió primero la bandeja con una toalla antibacteriana para después colocar al pequeño Freddie-Jay. Pudo llegar a la conclusión que estaba subiendo de peso y eso era algo positivo, estaba creciendo como era debido.

Aunque le habría gustado ir a un médico, tuvo que ingeniárselas, buscar la forma de velar por la salud de su bebé quien no ha podido ir al pediatra. Ella, quien es madre de otros dos niños, sabe que para los padres primerizos esto debe ser muy difícil pues quieren asegurarse de hacer todo bien.

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Esperemos que esto mejore pronto en todo el mundo, porque si así están en el primer mundo, suponemos que en países donde el acceso a la salud es difícil, seguro será mucho peor.