Por Lucas Rodríguez
14 mayo, 2020

El mundo deberá hacer bastante cambios ahora que vivimos con un virus altamente contagioso. Nuestro restaurante de comida rápida favorito está liderando con el ejemplo.

Los expertos nos lo han dicho varias veces: no estábamos preparados para la clase de mundo al que hemos tenido que lanzarnos de un día a otro, ahora que se desató una pandemia. Nuestra vida normal incluía muchas veces vernos rodeados de otras personas, a distancias mínimas, muchas veces sin siquiera pensar en la posibilidad de que nos contagiaran siquiera un resfrío. Pero el corona cambió todo esto. La tarea más complicada de todo esto, es que hemos tenido que comenzar a adaptar el mundo a las nuevas necesidades, al mismo tiempo que buscamos una cura al virus y tratamos a quienes han sido golpeados más fuerte por él.

McDonald’s

No es algo sencillo, pero tampoco es imposible. Parte de lo que necesitamos es que todos pongan de su parte. Si no eres parte de la solución, no seas parte del problema. McDonalds entendió rápidamente este mensaje, poniendo en práctica un loca piloto, que representa cómo debería cambiar su servicio para los próximos meses.

McDonalds

Abierto en Arnhem. Países Bajos, el restaurant cuenta con una gran cantidad de precauciones, todas enfocadas a prevenir el posible contagio de sus clientes. Entre las medidas que nos llaman la atención, es la demarcación de los lugares de espera en el piso. También vemos una máquina para desinfectarse las manos, que exige que trabajemos en ellas por lo menos durante 20 segundos. La interacción con los vendedores también fue eliminada: el pedido se hará a una máquina equipada con un micrófono, com lo hacemos normalmente en el automac. 

McDonalds

Una vez hecho nuestro pedido, nos podremos ubicar en mesitas de una sola dirección. La posibilidad de sentarse frente a frente con otra persona fue eliminada completamente, debido a su potencial infeccioso. Cada una de las mesas contara con una separación de vidrio, el que será desinfectado con frecuencia por los empleados.

McDonalds

Lo más impactante, y que la verdad, es que nos hace sentir más agasajados que parte de una sociedad que vive bajo una pandemia, es que nuestra hamburguesa, papas y quizás incluso, McFlurry nos serán llevados en un carrito hacia nuestro puesto. ¿Saben a qué se está pareciendo esto? A un restaurante normal.

McDonalds

Al parecer, el virus nos está obligando a tomarnos nuestro tiempo, mirar alrededor y quizás, entablar conversación con otras de las personas que están esperando su pedido. Puede que después de todo, no todo lo que ha salido de esta epidemia sean solo cosas malas.