Por Florencia Lara
24 junio, 2022

Joyce se desvivió para atender lo mejor posible a un grupo de clientes que llegó al restaurant donde ella trabaja, y habían tenido problemas con la temperatura de su comida. A pesar de su esfuerzo e incluso darles un descuento, ellos decidieron no dejarle propina a la chica, llevándola a la frustración.

Trabajar con clientes directamente cara a cara probablemente es uno de los empleos más complicados, por estar expuestos a constantes quejas o problemas. Bien lo sabe Joyce, que como mesera de un restaurante, ha tenido que lidiar en más de una ocasión con la indiferencia de los comensales y poca empatía.

Instagram: @palacallosa

Joyce Ferrer tiene 22 años, pero sin importar su corta edad, entrega la vida en su trabajo como camarera en un restaurante ubicado en Bayamón, Puerto Rico. Pero, a pesar de que ella se esfuerza para darle a los clientes un servicio espectacular, no siempre recibe el agradecimiento ni amabilidad de parte de los comensales.

Eso justamente fue lo que le ocurrió hace unos días, al atender a una de las mesas del lugar. La muchacha dio un servicio de lujo, pero lamentablemente el arroz de uno de los clientes estaba frío. Joyce corrió para cambiarle su cena al comensal, hablando con el chef, e incluso aplicándole un descuento al final de la cuenta por el error.

Instagram: @palacallosa

De hecho, la joven camarera descuidó otras mesas, solo para atender mejor al grupo de clientes que había tenido inconvenientes, siendo empática con ellos. “Lo hice porque a mí no me gusta estar comiendo y que haya problemas en la mesa, con los platos de los demás o el mío”, explicó la joven mediante un video en YouTube.

Pero, al momento de cobrar las cuenta, Joyce no pudo ir por encontrarse realizando otras labores. Por la misma razón, fue otra de las empleadas del lugar. Para sorpresa de la joven, al recibir la boleta, se percató que los comensales habían consumido más de 100 dólares, sin dejarle nada de propina, llenándola de pena.

Joyce realizó un clip contando su experiencia entre lágrimas, recalcando que ella no vive de las propinas pero considera que es la forma amable de un cliente de dar gracias por el servicio de una camarera.

Instagram: @palacallosa

“No me pagan una miseria como en otras compañías, esa no es mi queja (…) La persona me pide la cuenta, se la cobró mi hermana y no puedo creer que el ticket era de 100 y no me dejaron ni un p*to dólar. Me j*dí con los demás, me olvidé de las otras mesas con tal que todo saliera bien con ellos y ¿Para qué? Para que me hicieran eso”.

Joyce Ferrer en YouTube.

La joven finalmente se volvió parte del gran y clásico debate social, de si la propina a los meseros o repartidores es obligatoria o no. A pesar de que siempre es una sugerencia en los restaurantes, hay quienes creen que no se debe pagar extra por un servicio que ya pagan al comer.

Pero, otros comensales concuerdan con Joyce y creen que una propina es la manera de agradecerles a los meseros por su amable trato. Aunque esta vez, la chica solo recibió frustración.