Por Lucas Rodríguez
7 enero, 2022

Un cómico malentendido se dio en un video de TikTok, cuando un Latinoamericano quiso preguntar por una de sus exquisiteces locales al otro lado del océano.

Uno de los temas más complicados de solucionar para las relaciones entre las distintas partes del mundo, son las diferencias culturales. Por un lado, estas son en muchos casos las que dan gracia y valor a cada país o grupo cultural, pero por el otro, las distintas tradiciones, normas y maneras de relaciones entre un rincón del planeta y el otro, han dado origen a muchos de los conflictos sin resolución que hoy complican a nuestra especie humana. 

@peplarrieta

Aunque también, a ratos los malentendidos entre una cultura y otra no tienen por qué ser tan dramáticos, como lo demostró un tiktoker mexicano.

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Pep Larrieta se encontraba en España cuando se encontró con hambre. Queriendo saciar esta necesidad básica, se acercó a una típica fuente de soda en Madrid, donde le pidieron su orden. Pep respondió “Torta de tamales”, como había hecho cientos de veces antes en su natal México. 

En lugar de recibir el delicioso alimento tradicional mexicano que esperaba, lo que le dieron fue una mirada de confusión de parte de quien lo atendía.

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Todo hace sentido cuando se sabe que Pep lo estaba haciendo de a propósito: era una pequeña bromita a sus hermanos hispanoparlantes del otro lado del océano. Juzgando por la cara del español en la barra, es muy probable que solo Pep haya entendido que era algo con sentido del humor. 

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Un poco después ocurre algo que de seguro Pep no se había visto venir. Otro cliente del local acude a tratar de enderezar el entuerto, aunque su interpretación de la “torta de tamales” tampoco logra dar en el clavo. El hombre le dice que lo que debería pedir es “un italiano”, complicando aún más el asunto internacional al aumentar la cantidad de naciones involucradas a tres. 

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El breve video ya ha conseguido casi 200 mil me gusta en la red social, demostrando que por lo menos a no pocas personas de su país les pareció graciosa la confusión del madrileño. Suponemos que lo único que queda por hacer ahora es que alguien de España vaya a México a pedir un plato tradicional ibérico al D.F.

De todas formas, el que tengamos un idioma compartido hizo que todo el malentendido fuera algo leve. Después de todo, no somos tan distintos entre latinos y españoles.