Por Lucas Rodríguez
11 febrero, 2021

Para aumentar la cantidad de personas que pongan de su parte para luchar contra el virus, un centro de salud en la capital rusa convirtió la experiencia de vacunarse en una de nostalgia, como cuando éramos chicos.

Ahora que comenzamos el segundo mes del 2021, la narrativa sobre la lucha mundial contra el COVID-19 ha cambiado drásticamente. Ya no se trata de correr a ocultarse, evitar cualquier contacto y seguir viviendo en ciudades bajo el yugo de la cuarentena, sino que de esperar nuestro turno y cumplir de manera respetuosa con los planes de vacunación. Es un pronóstico muchísimo más seguro y positivo que el que tuvimos el año pasado, lo que demuestra que ya estamos muy cerca de ganarle la lucha al COVID-19.

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El problema con el que debemos lidiar ahora es muchísimo menos drástico, que el que pareció comenzar un año y un mes atrás, pero esto no significa que no debamos dedicarnos a ello.

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Debido al esparcimiento de noticias falsas, así como la poca credibilidad que muchísimos medios de comunicación e instituciones mundiales tienen entre las personas, han dificultado el proceso de vacunación. Algunas personas han declarado que no están interesadas en someterse a la solución definitiva para el problema del COVID-19. Esto es muy grave, debido a que para que el virus desaparezca de un país, una proporción alta de la población ya debe estar vacunada. 

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El fin es conseguir que el virus ya no encuentro donde ni a quién propagarse.

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Por esto es que algunas ciudades del mundo han recurrido a tácticas, campañas, e incluso promociones, con las que facilitar la participación de sus ciudadanos en la vacunación. Una de las más llamativas es la que está ofreciendo un centro de salud en Moscú, Rusia.

@tiffanymamone

En lugar de recurrir a la lógica o el raciocinio de las personas, el centro ha recurrido a su infancia. ¿De qué manera? Ofreciéndoles un premio por su participación, de la misma manera que lo hacía el pediatra cuando nos portábamos bien a los 5 o 7 años. 

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Su premio es un rico helado artesanal para quienes se vacunen. La campaña va de la mano con la popularización y uso de la vacuna Sputnik V, producida en el mismo país. Su efectividad ya ha sido probada, por lo que también ha sido ofrecida a otros países interesados, como lo fue Argentina.

Alexander Zemlianichenko Jr/Russian Direct Investment Fund/AP

Ahora, sí además de la vacuna exportaran su táctica para conversar a las personas de ponérsela, es probable que veríamos muchísimos más vacunados en cosa de días. Una vacuna no suena muy apetitoso, ¿pero un helado¿