Por Catalina Maldonado
26 noviembre, 2019

«Puedo hacer cosas que no parecen ser sabrosas… y luego son sabrosas», contó la pastelera.

Los mayores pasteleros del mundo se han destacado por marcar la diferencia. Desde inventar nuevos sabores para sus recetas, hasta el exterior de ellas se ha vuelto un verdadero desafío en el muchos se embarcan.

Hay algunas creaciones que son bien recibidas por el público y otras que son criticadas por no ser bien ejecutadas. Cualquiera sea la forma, siempre habrán quienes te apoyan y otros que no. Eso muy bien lo sabe Sarah Hardy y su pastel de pavo crudo.

Charlie Floyd

Así como lo lees, esta panadera británica hace los pasteles y chocolates más singulares, bizarros, locos y extraños que jamás hayas visto. Si alguna vez quisiste un chocolate que parece un cerebro humano o tal vez un dulce que parezca un corazón de cerdo, Sarah es a la persona que debes llamar.

Esta pastelera dice que ama lo que hace debido a que «tengo curiosidad y creo cosas interesantes con el delicioso chocolate y esto me hace feliz. Puedo hacer cosas que no parecen ser sabrosas… y luego son sabrosas. Es algo definitivo», contó para Bored Panda cuando se volvió popular por estos creativos trabajos.

En el mundo de la pastelería ella es más que conocida, pero las redes sociales la volvieron viral por crear este extraño pastel con apariencia de pavo crudo. Suena como se ve: es bastante desagradable para la vista, pero a la vez tan genial debido a lo real que se ve.

Charlie Floyd

Si bien su apariencia por fuera no es para abrir el apetito, la verdad es esta hecho con mucha técnica y sabor. Esta compuesto de cuatro capas de bizcocho con glaseado de crema de mantequilla que le da al pastel un tono de piel realista. Pero su pasión siempre fue dar ese toque sorpresa a los primeros pasteles que hizo:

«Había estado haciendo pasteles de boda, tratando de hacer pasteles reales y apropiados. Y comencé a agregar un extraño pétalo marrón o insectos a las hermosas flores de azúcar. Ni siquiera sé si todas las novias lo sabían…» dijo Sarah. 

Charlie Floyd

Pero ¿cómo logra ese aspecto tan real? Pareciera que le correrá sangre en cualquier momento o será metido al horno para acompañar una elegante cena. Lo que hace es hacer pequeños puntos de mazapán por todo el pastel. En la capa final del pavo se amarran las patas y se pintan algunos detalles con colorante de alimentos. Finalmente justo antes de servir, se vierte almíbar sobre el pastel para darle un aspecto brillante.

Sarah es una artista de la naturaleza muerta que ahora se vuelto cada vez más famosa porque sus creaciones dan que hablar. Algunos están de acuerdo y la catalogan de «genia», mientras otros consideran que es repugnante.

Y tú, ¿de qué lado estás?