Por Lucas Rodríguez
22 octubre, 2021

Casie perdió a su esposo menos de un año después del matrimonio, por lo que lo extraña de sobremanera. Para lidiar con esto, lleva sus cenizas con ella a donde sea que vaya. El siguiente paso que dio fue solo porque sintió que seguía extrañándolo.

La pérdida de un ser querido cercano siempre va a estar en el primer lugar de la lista de calamidades que las personas menos desean que les ocurran. Perder a un padre o un abuelo siempre va a ser extremadamente duro, pero cuando se trata de un compañero de vida, el dolor puede llegar a ser aún peor; al menos en el caso de las personas mayores que nosotros, podemos aceptar que es la naturaleza siguiendo su curso.

Pero en el caso de alguien como Casie, una mujer de Estados Unidos, fue su marido quien pasó a mejor vida antes de tiempo.

Youtube: tlc uk

La pareja llevaba solo 10 meses de matrimonio cuando él sufrió de un ataque de asma fulminante. Las autoridades médicas hicieron todo lo posible por salvarlo, pero no hubo caso. Poco tiempo después de haber firmado su unión, y comenzar una vida juntos, Casie ya le estaba diciendo adiós a la persona que más quiso en el mundo. 

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Fue el trauma de esta pérdida lo que la llevó a asumir una conducta fuera de lo común: comenzar a acompañarse por las cenizas de su marido.

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Casie mostró en un programa de TLC uk cómo ahora hace toda su vida sin nunca alejarse un solo centímetro de la urna que contiene la foto de quien hace solo poco tiempo atrás, era su flamante nuevo marido. Esta conducta era fuera de lo común, pero al menos era beningna. La que la siguió fue un poco más preocupante.

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Cuando Casie comenzó a sentir que a pesar de tener sus cenizas al lado, extrañaba el vínculo que tenía con su marido, llevó su relación con sus restos al próximo nivel.

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Sin pensar bien qué hacía o por qué, Casie comenzó a meter su mano en la urna. Cuando la sacaba cubierta de cenizas, sintió la necesidad de llevársela a la boca. Así comenzó un ritual que ya lleva bastante tiempo, en el que la mujer se acerca a su marido (en sus propias palabras) “comiéndoselo”. 

“Esas cenizas eran mi marido, y no quería limpiarlas de mis manos. Así que, simplemente lo lamí de mis dedos. Y aquí estoy, casi dos meses después, y no puedo parar. Me estoy comiendo a mi marido. Tengo que dejar de comerlo. Lo he perdido una vez. Esta vez será mi culpa si lo pierdo de nuevo”

–Casie para TLC uk

El ritual se ha convertido en una adicción para Casie, quien incluso aseguró haber bajado de peso por dedicarse a comer solo estas cenizas. Lo más triste de su historia, es que declaró sentir que estaba perdiéndolo nuevamente.