Por Luis Aranguren
18 mayo, 2022

La madre siempre le presta su teléfono celular para jugar o tomar fotos. No se imaginaba que gastaría todo ese dinero en hamburguesas de queso.

Si tienen hijos o tienen amigos que los tengan, seguro han notado la habilidad que tienen estos pequeños con los smartphones. Y es que logran meterse en cualquier aplicación con facilidad, crear maravillas y bueno, también algunas travesuras como las que les contaremos a continuación.

Quien sufrió en esta ocasión fue la billetera de Kelsey Golden, quien relajada en su casa escuchó que tocaban la puerta y al asomarse, se dio cuenta de un pedido de gran tamaño.

Kris TV

Ella no entendía lo que ocurría, sin embargo, indagó y se dio cuenta que a través de una aplicación su hijo de tan solo dos años ordenó 31 hamburguesas a McDonald’s. Ella había estado ocupada en su computador y sin darse cuenta, el pequeño le había tomado el celular de las manos.

“Por lo general, le gusta tomar fotografías de sí mismo, y por eso lo estaba haciendo. (…) Pensé que había bloqueado el teléfono, pero aparentemente no lo hice porque luego DoorDash vino con 31 hamburguesas con queso”.

–Kelsey Golden comentó aKrisTV

Habría tenido que pagar alrededor de 60 dólares en hamburguesas que su hijo había pedido y ni en familia, podían acabarlas todas, además de 16 dólares más de propina para el repartidor. Pero la señora Golden no se molestaría, al contrario, aprovechó lo jocoso de la ocasión y compartió lo que ocurrió a través de Instagram.

Lo cierto, es que el jovencito no sabía qué hacer con tantas hamburguesas y solo comió la mitad de una, creyó que por ser deliciosas las comería pero no, solo tiene el estómago de un niño de 2 años. Por supuesto, su madre planea ocultar la aplicación de comida y también todas que tengan que ver con pago, no se arriesgará a gastar más dinero.

KrisTV

Por otra parte, ofreció las hamburguesas a través de Instagram, para que sus vecinos quizás se animen y coman un par porque realmente son muchas. No cabe duda que es una madre muy paciente, creo que en muchos de nuestros hogares latinos habríamos recibido un buen castigo por pedir tanto y tomar el teléfono de mamá sin permiso. 

Esperemos que no lo vuelva a hacer.