Por Camilo Morales
12 enero, 2021

Según contó su madre, Renata Fernandes, su hijo le dijo que “con el dinero que me sobró, quiero comprar una bicicleta para un niño que aún no la tiene”.

Lo que era un sueño para un niño brasileño terminó convirtiéndose en una cadena de solidaridad y de buenas intenciones. Se trata de Pietro, un niño de 8 años que quiso comprarle una bicicleta a algún otro niño que no tuviera los medios para pagarla.

Según consigna el medio Razones Para Acreditar, el niño de la ciudad de Maringá, Brasil, quería una bicicleta por lo que esto lo motivó a vender Paçocas de amendoim, un dulce de ese país que está hecho a base de maíz, harina de yuca y azúcar. Su madre, Renata Fernandes, dijo a GMC Online que “Me dijo: ‘Mamá, no quiero que me compres la bicicleta, hagamos algo que yo quiera vender'”.

Fábio Guillen

De esta forma, Pietro se puso frente a su casa, armó una mesa y comenzó a vender sus dulces, de marca Paçoquita. Su madre explicó que ella pensóestimularé con lo que esté a mi alcance. Podríamos haberle comprado la bicicleta, pero vamos a aportar valor“.

Tras dos días de ventas, el niño se hizo con aproximadamente 2 mil reales, unos 365 dólares, una recaudación de sobra para comprar una bicicleta. Pero en vez de usar ese dinero y gastarlo en otra cosa, o incluso ahorrarlo, Pietro tuvo otra idea: realizar un gesto solidario para otro niño.

Fábio Guillen

Así es como lo narró Renata, “Él dijo: ‘Mamá, con el dinero que me sobró, quiero comprar una bicicleta para un niño que aún no la tiene’ . Y la compró, ya está aquí y vamos a donar la bicicleta a alguien“.

Fábio Guillen

Fue tal la magnitud de esta noticia, que su madre contó que “Incluso hay gente de Inglaterra que pide enviar una cuenta bancaria para ayudar, gente de São Paulo que pide cajas (de dulces) para comprar y enviar por correo“. De hecho, la venta de dulces fue algo que le gustó tanto a Pietro que continuará con su negocio.

Fábio Guillen

Renata finalizó diciendo que “Nos impresionó la repercusión que lo dio todo. Y está tan emocionado que quiere seguir vendiendo dulces después de cobrar el dinero. Y lo seguiremos animando a trabajar para comprar sus cositas”.