Por Antonio Rosselot
26 agosto, 2021

El hogar de Ángel Antonio (México) fue golpeado por la incerteza económica de la pandemia, así que el pequeño de ocho años quiso poner de su parte y poner este negocio para colaborar con los gastos diarios de sus padres.

Todo lo que hacen los niños comprometidos tiene una cuota de ingenuidad y ternura que llega a calar hondo, sobre todo si se trata de ayudar a sus familias.

Los llevamos a Ciudad Obregón, en Sonora (México), donde un pequeño llamado Ángel Antonio quiso colaborar con su familia en tiempos de escasez y austeridad por culpa de la pandemia de COVID-19.

FB: Alejandra Martínez

En su casa están con problemas económicos, así que Ángel —de ocho años de edad— decidió vender caramelos y dulces afuera de su hogar para recaudar dinero y así poder comprar sus útiles escolares. Alejandra, la madre del pequeño, acudió a sus cuentas de redes sociales para promocionar el emprendimiento del chico y ayudarlo a visibilizarse.

En las fotos aparece Ángel con una sonrisa en la cara, parado detrás de una mesa llena de golosinas de todo tipo. Las imágenes indican que el pequeño disfruta su venta y la encara con una sonrisa siempre, a pesar de estar en su período de vacaciones.

“Para él es un gran logro tener su mesita con dulces, él está juntando para su regreso a clases, aunque así dicen y lo terminan gastando en otras cosas, jaja. Nuestra intención fue apoyarlo en su pequeño negocio, para que aprenda un poco de la responsabilidad que conlleva ganarse su dinerito bien”.

—Alejandra Martínez, madre de Ángel Antonio, en Facebook—

FB: Alejandra Martínez

A su vez, la mujer instó a sus colegas madres a apoyar a sus hijos, para que no caigan en el conformismo y sepan salir a buscar sus objetivos. “Apoyen sus ideas, porque así pueden ser niños más responsables y ver más allá”, comentó.

Un acto de nobleza máxima, y de genuinas ganas de ayudar en casa. ¡Esperamos que el negocio de Ángel sea un éxito y pueda tener todo lo que necesite para sus clases!