Por Javiera Oliden
8 Agosto, 2017

¿Y de qué sirve ser limpio?

Como explican en PopSugar, hay un estudio que descubrió que tu esponja, esa misma que usas hasta que ya no da más, está tan llena de bacterias como tu inodoro, o más específicamente, lo que hay dentro de él. Además, dicen que limpiarla no sirve, ya que la mayoría de los métodos solo matan a las bacterias más débiles, dejando a las más dañiñas para las personas vivas.

Si eso no te ayuda a hacerte una idea de cuán sucia está tu esponja, el NY Times dice que cerca de 82 mil millones de bacterias fueron encontradas en solo 16 centímetros cúbicos. Como les comentó el microbiólogo Markus Egert:

“Probablemente no haya otros lugares en el mundo con tal densidad de bacterias”.

Lo que es más, los científicos encontraron que las esponjas que eran regularmente limpiadas, ya fuera en el microondas, hervidas o desinfectadas, mostraban a largo plazo una mayor cantidad de bacterias.

Dicen que el único método para que esté realmente limpia es cambiar de esponja cada semana, pero para los que prefieren ahorrar, PopSugar da el siguiente dato: cortarla en pedazos cuando está seca para usar solo lo necesario y que rinda más.

Ahora que lo sabes, ¿vas a botar tu esponja?