Por Lucas Rodríguez
5 noviembre, 2021

Iván Cortés terminó por presentar su caso ante la inspección del trabajo de México. Su situación ha dado la vuelta al internet, haciéndolo sentir el apoyo que le negaron sus empleadores.

Las condiciones en las que las personas aceptan trabajar a cambio de una paga con la que subsistir, es uno de los temas más complejos y difíciles de balancear. Especialmente cuando ya no estamos hablando de temas más generales (paga, horarios, organización de los empleados, etc.), y por ende, más cubiertos por la ley, sino que de particularidades de cada espacio de trabajo, las cosas pueden elevarse a malentendidos o problemas muy rápidamente. 

@ivan_corthdz

Así le ocurrió en su vida laboral a Iván Cortés, un chico de Ciudad de México que se encontró en medio de una polémica en contra de sus empleadores.

El caso de Iván tiene que ver con algo muy particular, pero que para él era muy importante para su expresión personal. Cuando un día Iván se presentó en su empleo como vendedor de yogurt helado, su jefe notó que llevaba un delineador azul en los ojos. Regañándolo, su jefe lo envió a quitárselo de inmediato. 

@ivan_corthdz

Pero Iván no cedió tan fácilmente ante la orden: hasta donde él entendía, no había nada en su contrato que le prohibiera llevar delineador al trabajo. Más que eso, varias de sus compañeras de trabajo lo llevaban sin nunca recibir ninguna clase de reclamo. 

Contándolo por su Twitter, Ivan fue ganando apoyo a su caso. Varios medios compartieron su historia, poniéndose del lado del chico que solo quería expresarse físicamente como mejor le plazca. 

@ivan_corthdz

Actualizando a sus seguidores por sus redes sociales, Iván contó cómo acudió a las autoridades que regulan las condiciones de trabajo en México. Ante ellas acusó a sus empleadores de discriminación en el espacio laboral.

@ivan_corthdz

Para apoyar su caso, Iván compartió un pantallazo de un mensaje que demostraba que su jefe de local no solo lo había regañado por esto, sino que además los amenazaba con quitarles su sueldo si hacían más escándalo.

@ivan_corthdz

En una de sus últimas actualizaciones, Iván comentó cómo que había renunciado a la empresa que le había creado todo este quebradero de cabeza.

@ivan_corthdz

Casos como este son bastante comunes en lugares donde los empleados deben tener contacto constante con el público. La lógica de los empleadores es que ninguno de sus empleados pueda generar el más mínimo disgusto en sus potenciales clientes. Aún así, la manera de resolverlo con sus empleados no es amenazarlos, sino que buscar una salida consensuada en la que ambos puedan entender al otro.