Por Catalina Maldonado
22 septiembre, 2021

“Nuestro gerente no cree en la máscara”, fue el mensaje que Natalie y su esposo recibieron cuando aguardaban a ser atendidos en un restaurante. Ellos usaban su cubrebocas para proteger a su bebé, pero aún así tuvieron que abandonar el lugar.

La pandemia por coronavirus no ha terminado, y si bien hay muchas medidas que se han relajado a medida que la vacunación aumenta, hay muchas personas que siguen tomando las medidas para protegerse como el uso de mascarilla.

Natalie Wester y su esposo, José López-Guerrero, son de aquellos que prefieren usar mascarilla, pero no por algo netamente de ellos, si no porque intentan cuidar a su bebé de cuatro meses, quien padece de fibrosis quística por lo que deben tomar todas las precauciones para mantenerlo a salvo.

Natalie Wester

“Somos nuevos padres y en medio de una pandemia, realmente no salimos mucho”, dijo Wester a CNN. “Pero ese viernes por la noche, mi madre estaba disponible para cuidar a nuestro hijo … Vivir en una pandemia, estar aislado y lejos de los demás es un gran problema para nuestra salud mental y social”.

De esa forma, la pareja fue junto a un grupo de amigos a un restaurante en Texas y al momento de esperar su comida, Natalie y José decidieron no quitarse la mascarilla para cuidar a su bebé. Sin embargo, por hacer este simple gesto fueron solicitados a abandonar el restaurante. 

Natalie Wester

La razón de este mal rato se debió a que el gerente de Hang Time Sports Grill & Bar es una persona que no cree en el uso de mascarilla, y de hecho prohíbe a los clientes del lugar a usarla una vez que están dentro.

“Aproximadamente 30 minutos después, nuestra camarera se acerca y se sienta a mi lado y dice, ‘Oye, nuestro gerente está en la cocina y no es tan amable como yo, así que vine aquí para hablar. Desafortunadamente, esto es una cuestión política, pero nuestro gerente no cree en la máscara. Está cansado de que le digan qué hacer, ya sabe, la política en el país, por lo que tendrá que quitarse la mascarilla'”, dijo Wester sobre ese momento.

CNN

Si bien no fueron solicitados a retirarse al instante, una vez que la pareja tomó la decisión de permanecer con mascarilla, el gerente les pidió que abandonaran el lugar por “incumplir” con las normas impuestas por el loca. 

Una vez que el hecho se viralizó, medios locales dieron con el paradero del gerente, quien solo se identificó como Tom y defendió su postura de utilizar mascarilla: “Gasté mi dinero en este negocio, puse mi sangre, sudor y lágrimas en este negocio y no quiero máscaras aquí”, dijo Tom a KTVT en cámara. “Siento que la reacción general con las máscaras es ridícula en los Estados Unidos en este momento”.

Un particular momento que ocurre en tiempos de pandemia.