Por Antonio Rosselot
1 septiembre, 2021

Además del carrito, Guillermo Conde (Bolivia) recibió dinero en efectivo y también logró conseguir la documentación legal de las pequeñas, la cual había sido robada por su exmujer, y con la cual podrá matricularlas en la escuela.

Hay pocas cosas más tristes e inquietantes que ver cómo tu familia se destruye, sobre todo cuando ese daño es deliberado. Eso le sucedió al boliviano Guillermo Conde, oriundo de Santa Cruz de la Sierra, quien quedó a cargo de sus tres hijas —de 8, 5 y 3 años de edad— luego de que su esposa lo abandonara.

Y no fue sólo eso, porque además de dejarlo botado con las niñas que ambos habían criado, la mujer se llevó la documentación legal de las pequeñas y las dejó sin los papeles necesarios para que puedan acceder a servicios y derechos básicos.

Red Uno

La situación de Guillermo ya era complicada desde antes, porque un accidente de tránsito sufrido hace algunos años lo había dejado con una hendidura en la cabeza. Y como si fuese poco en materia de salud su hija menor también necesitaba una cirugía, para la cual no tenía recursos suficientes.

Afortunadamente, la gente del canal Red Uno le hizo un seguimiento al caso de Guillermo y sus hijas y, después de mover unos cuantos hilos, lograron en primer lugar que el Servicio de Registro Cívico (Sereci) reemitiera toda la documentación de las pequeñas, cosa de que pudieran matricularse a la escuela y costear la mencionada operación de la menor, entre otros beneficios.

“Cuando tuvimos acceso a la noticia, inmediatamente nos pusimos a trabajar acá en la oficina, tomamos contacto con don Guillermo y, a través de la información que nos proporcionó, logramos identificar las partidas de sus menores”.

—Adolfo Freire, director del Sereci, a Red Uno

Red Uno

Pero también había otra sorpresa para este esforzado y sacrificado cruceño. La empresa local Tierra Quinta, conocida por sus solidarias donaciones, se puso con un lindo carrito de hamburguesas para que Guillermo pueda comenzar un emprendimiento, además de darle algo de dinero en efectivo cosa de que compre los insumos necesarios para su labor.

“Le doy las gracias a la gente que me ha colaborado, muchas gracias. Que Dios les multiplique lo que me han dado”, comentó emocionado Guillermo, cuya vida cambiará radicalmente con estas donaciones.

Qué mejor manera de darle un cierre a esta triste y a la vez emocionante situación, además de asegurar el bienestar de una familia azotada por el abandono. ¡Bravo!