Por Pamela Silva
3 septiembre, 2018

¡AJÁ! Menos mal, porque todo, TODO, sabe mejor con queso.

Todos conocemos a alguien o tenemos un amigo que es adicto al queso, que su vida no funciona si no tiene grandes cantidades de queso en su vida y que tiene un talento para hacer que cualquier comida funcione (y luzca deliciosa) con una tonelada de queso encima.

Y también tenemos a ese amigo o conocido que lo critica TODO el tiempo porque obviamente tanto consumo de queso los va a terminar matando.

Pero un estudio de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) acaba de demostrar que realmente consumir mucho queso no te acerca a la muerte.

El estudio realizado por un equipo de investigación en Alemania demostró que consumir queso y otros productos lácteos no tienen relación con enfermedades cardiovasculares.

“Un metaanálisis de 29 estudios de cohortes (2) publicado en 2017 no encontró asociación entre el consumo de productos lácteos y la enfermedad cardiovascular (ECV) o la mortalidad por todas las causas.

Sin embargo, un gran estudio prospectivo de 20 años de adultos suecos (3), también publicado en 2017, encontró que un mayor consumo de leche se asoció con una duplicación del riesgo de mortalidad, incluida la ECV, en la cohorte de mujeres”.

-Profesor Maciej Banach del Departamento de Hipertensión de la Universidad Médica de Lodz, Polonia.

Así que al menos en lo que respecta a la leche, lo mejor es seguir consumiéndola baja en grasas o descremadas. Pero en cuanto al queso, pueden decirle a todos esos amigos que hacen escándalo cuando le ponen 15 kilos a cada comida, que los dejen en paz.

Viva la felicidad, vida la vida, viva el queso.