Por Antonio Rosselot
19 mayo, 2020

Para esta pareja de Hat Yai (Tailandia), la edad es sólo un número: aún tienen energía para trabajar y no quieren ser una carga económica para su familia. Además, aprovechan juntos el tiempo recorriendo la ciudad arriba de la moto.

Después de años y años y años y años de trabajo, finalmente llega ese momento en nuestras vidas en donde hay que tomar decisiones respecto al futuro y a nuestro merecido descanso.

Algunos prefieren pasar su jubilación viviendo en algún lugar tranquilo y con clima parejo durante todo el año, otros ven la oportunidad perfecta para cumplir todos los sueños que tuvo que posponer en su vida laboral. Sea como sea, ambas opciones tienen un punto en común: alejarse lo más posible del trabajo.

Sin embargo, para esta pareja de ancianos en Tailandia, su edad no es impedimento alguno para seguir saliendo todos los días a la calle y ganarse la vida. En este caso, se sumaron a la fiebre del delivery y trabajan para la app Grab Food, viajando ambos en la misma moto y acarreando pedidos por la ciudad de Hat Yai.

FB: Phakanut Blackbox

Un usuario de Facebook llamado Phakanut Blackbox, que tiene un restaurante de sushi en la mencionada ciudad, compartió fotos de los particulares repartidores. Cuenta que había estado preparando una orden para reparto mediante Grab Food mientras esperaba que llegara el «motoboy».

Grande fue la sorpresa de Phakanut al enterarse de que el «motoboy» no era tal cosa, sino que un anciano de tomo y lomo encargado de transportar el pedido y, además, acompañado de su también anciana esposa.

FB: Phakanut Blackbox

Luego de una conversación, el usuario contó que tanto el hombre como su esposa están registrados en Grab Food como repartidores ya que quieren mantenerse económicamente independientes, sin ser una carga para sus propios hijos.

Así es como salen todos los días en su moto, donde el hombre maneja y su esposa lo acompaña y ayuda a cargar los pedidos en la mochila.

FB: Phakanut Blackbox

Esta historia nos llena de admiración, ya que el esfuerzo de esta pareja es un sinónimo de querer vivir. Puede que estén con problemas económicos en esta época, no lo sabemos, pero de todas maneras es un claro ejemplo de que la edad es sólo un número.