Por Antonio Rosselot
31 marzo, 2020

Andrea y Gustavo tenían contratado el servicio de banquete para su boda, y aunque el COVID-19 arruinó sus planes, decidieron no cancelarlo y le llevaron carnitas, sopa, frijoles, tortillas y pastel a los familiares de los pacientes del Hospital General de Irapuato (México).

Andrea Negrete y Gustavo Fuentes, una pareja de Irapuato (México), estaba muy entusiasmada por lo que sucedería estos días: se habían casado por el civil recientemente y esperaban casarse por la iglesia el fin de semana recién pasado. Pero hubo un impedimento que echó todos los planes a la basura: su nombre es COVID-19, y no sólo forzó la cancelación de esta boda, sino que también de varias otras a lo largo del planeta.

Sin embargo, la pareja no se victimizó ni sufrió por tener que posponer su magno evento, sino que de todas maneras se vistieron con sus trajes de novio y novia y cambiaron la fiesta por entregar un banquete a beneficencia a los familiares de los pacientes del Hospital General de Irapuato.

Andrea, de punta en blanco con su impecable vestido de novia y Gustavo, con un traje azul y corbata roja, llegaron a las afueras del recinto hospitalario donde instalaron una mesa y montaron un verdadero festín con carnitas, sopa, frijoles, tortillas y pastel. Además, llevaron un gran jarro vitrolero con agua de jamaica para refrescar a los comensales. Veamos un registro, cortesía de El Universal:

«Nos cerraron el salón, cerraron todo, pero el Señor nos dijo que ellos son los invitados. Esta es la fiesta que él quiere».

Gustavo Fuentes a El Universal

Al ritmo del vals, los novios hicieron su baile de enamorados y respondieron a los vítores de su audiencia, quienes los celebraron con los gritos de «beso, beso», agradecidos por el banquete que les estaban entregando. Luego, cerraron la fiesta con un video publicado en sus redes sociales, donde se les ve disfrutando de la guitarra y el acordeón, y otro más donde aparecen repartiendo pastel a los invitados.

El Universal

Si bien la unión ante el Todopoderoso se tuvo que postergar, esta pareja puede decir que su boda fue un acto de buena fe.