Por Camilo Morales
12 noviembre, 2020

Sus temáticas van desde cuentos infantiles hasta referencias al otoño, la Navidad, los deportes y los temas florales. Para la pastelera Liz Joy sus pasteles “son mi medio único para contar historias”.

En Estados Unidos se acerca un día típico llamado Día de Acción de Gracias, que se celebra cada 26 de noviembre, en el cual es común realizar deliciosas cenas en las que los pasteles son los protagonistas.

El Día de Acción de Gracias tiene su origen en el año 1621, cuando los ingleses que recién llegaron a Plymouth, hoy Massachusetts, y los indios que radicaban esa zona llamados Wampanoag se reunieron para celebrar la cosecha del otoño. 

Volviendo al presente, los pasteles de Liz Joy son perfectos para celebrar esta fecha y cuentan historias como ningún otro pastel jamás hecho.

Instagram @inspiredtotaste

Entre sus temáticas se encuentran las clásicas historias como la Caperucita Roja, Peter Pan, Ursula y Ariel de Disney, e incluso referencias más actuales como Khalessi con su dragón de Game of Thrones. Además de eso, tiene creaciones propias de fantasía como aventuras naturales o hadas sentadas en la luna.

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Pero en la pastelería de Liz Joy también se abren a otras temáticas. Se pueden encontrar pasteles más sutiles como referencias a la temporada de otoño, Navidad, deportes y temas florales, los que se materializan en verdaderas obras de arte, pero comestibles. Lo que nos queda claro es que son demasiado hermosos para comerlos.

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Según comentó Liz a Bored Panda me encanta jugar con diferentes medios y materiales y me gustó la idea de que los pasteles, por naturaleza, te permiten trabajar con varias capas diferentes“.

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Además de pasteles, se dedica a hacer otras cosas relacionadas a la repostería, como rosquillas y galletas. Sin embargo, su principal fuerte son los pasteles con su toque único y creativo. “Una vez que comencé a pensar en conceptos de diseño, también me di cuenta de que son un medio único para contar historias. Me encanta el aspecto de la narración y, por lo general, me concentro en crear la sensación de que el espectador se asoma a un mundo comestible único“, agregó la pastelera.

A Liz le encanta su trabajo y dice estar orgullosa por todo lo que ha aprendido en él. “He creado una serie de pasteles artísticos de cuentos de hadas y libros de cuentos de los que estoy muy orgullosa. Sin embargo, mis favoritos son los diseños que horneo para mi papá, contando algunas de las historias de su infancia, cuenta.