Por Florencia Lara
9 mayo, 2022

Aun así, Luis Álvarez, hijo del emprendedor, consiguió que los cibernautas de Facebook ayudaran a su padre, quienes le compraron las manzanas que iban a ser desechadas.

La responsabilidad en el trabajo, es una de las virtudes que más se destacan a la hora de desenvolverse en un empleo. Enrique, a pesar de ser su propio jefe, siempre se ha preocupado de cumplir y llenar las expectativas de sus clientes, aunque por desgracia ellos no tienen la misma gentileza con el emprendedor.

Facebook: Luis Álvarez

Enrique endulza la vida de las personas a diario, ya que el hombre oriundo de México se dedica a vender manzanas caramelizadas con su carrito. Aunque a veces puede ser un negocio que cuesta que tome vuelo, el vendedor estaba feliz, ya que había recibido un enorme pedido de 1500 manzanas, lo que le traería grandes ganancias.

Enrique corrió a comprar los ingredientes para tener la encomienda lista. Tras horas de trabajo, ya tenía las 1500 manzanas cubiertas de caramelo y empaladas. El cliente solo tenia que retirarlas para poder disfrutarlas.

Pero, una hora antes del retiro, el hombre a quien Enrique le vendió sus deliciosas manzanas, le canceló el pedido, dejándolo con una pérdida de más de 600 dólares. Estaba devastado.

Facebook: Luis Álvarez

Luis Álvarez, hijo de Enrique, dio a conocer la triste situación de su padre a través de un post de Facebook, donde llamó a los cibernautas a comprar manzanas, para que estas no fueran desechadas. “Buenas tardes amistades para ofrecerles manzanas con caramelo a 40 centavos. Ya que le hicieron un pedido a mi papá de 1500 manzanas y se las cancelaron”, puntualizó el joven.

Sin pensarlo, los cibernautas comenzaron a compartir la publicación, lo que derivó en que cientos de usuarios quisieran comprar las manzanas con caramelo de Enrique e incluso le hicieron otros pedidos, para que el hombre recuperara todo el tiempo y dinero invertido.

Facebook: Luis Álvarez

A pesar de la buena voluntad de algunos, también existieron usuarios quienes aseguraron que la culpa de lo sucedido la tuvo el mismo Enrique, por no pedir dinero por adelantado para realizar el pedido de 1500 manzanas.